¿Qué es la bromhidrosis o enfermedad de mal olor corporal?

June 29, 2021

Mujer con brazo levantado oliendo la axila

La bromhidrosis u osmidrosis, también conocida como osmidrosis o mal olor corporal, es una afección menos conocida que la hiperhidrosis, pero igualmente capaz de afectar gravemente la vida personal, laboral y social de quienes la padecen. Se caracteriza por la presencia de un mal olor corporal fuerte y persistente, que no está relacionado con problemas de higiene ni puede eliminarse como los recursos habituales (perfumes, desodorantes, etc.). Este mal olor suele aparecer sobre todo en axilas, pero también en las plantas de los pies o en la zona genital.

¿Qué causa esta enfermedad?

El origen de la bromhidrosis está en una disfunción de las glándulas sudoríparas que se puede presentar a partir de los 15 años. Podemos diferenciar dos tipos de glándulas:

  • Glándulas sudoríparas ecrinas: se distribuyen por toda la superficie corporal y producen un líquido acuoso, cuya función es refrescar el cuerpo disminuyendo su temperatura. Cada persona tiene entre 2 y 4 millones de estas glándulas.
  • Glándulas sudoríparas apocrinas: estas glándulas se encuentran en las axilas, la zona genital, el pecho y las regiones perioculares y preauriculares. Son menos frecuentes y no cumplen ninguna función fisiológica, ya que no se encuentran plenamente desarrolladas. Se cree que son un vestigio de la evolución que ha dejado de resultar útil. Producen una sustancia cerosa, cuya cantidad es mucho mayor entre los afectados de bromhidrosis. Al entrar en contacto con las bacterias que viven en la superficie de la piel, esta sustancia se descompone originando mal olor.

Otras causas subyacentes pueden ser problemas metabólicos, contacto con fármacos o materiales tóxicos, etc. A diferencia de la hiperhidrosis, la bromhidrosis es menos frecuente entre los asiáticos. Sin embargo, las diferencias individuales en la secreción de las glándulas apocrinas no han sido explicadas.

Tipos

  • Bromhidrosis ecrina: puede ocurrir cuando las bacterias degradan la queratina de la piel produciendo mal olor. Otras causas son la ingesta de ciertos alimentos como la cebolla, el ajo, el curri o el alcohol; por la ingesta de fármacos, toxinas y ciertas enfermedades metabólicas o endógenas.
  • Bromhidrosis apocrina: es más frecuente que la bromhidrosis ecrina. Cuando se descomponen las secreciones apocrinas por las bacterias de la piel, se generan amoniacos y ácidos grasos causantes del mal olor corporal.

Bromhidrosis axilar

Como hemos comentado anteriormente, la bromhidrosis o osmidrosis es más frecuente en la zona de las axilas y sobre todo, más común en la población adolescente debido a su desarrollo de la pubertad. Existen varios tratamientos para eliminar o disminuir el mal olor corporal y específicos para esta zona, como depilarse las axilas o la radiofrecuencia por microagujas para eliminar el mal olor axilar. Estas microagujas permiten eliminar algunas glándulas apocrinas responsables del mal olor, disminuyendo así la secreción viscosa.

Para casos extremos, puede realizarse cirugía de la bromhidrosis axilar. Esta cirugía consiste en resecar la piel de la zona axilar para remplazar las zonas con glándulas apocrinas por zonas sin estas glándulas. Antes de someterse en ninguna operación, le recomendamos que consulte su caso con un especialista.

¿Cómo saber si tengo osmidrosis?

El principal síntoma de la bromhidrosis o osmidrosis es el mal olor corporal fuerte que no se puede esconder. El mal olor suele ser más común en la parte de las axilas, aunque puede afectar también a los genitales y las plantas de las manos y pies.

La bromhidrosis no suele darse entre adolescentes ni ancianos, ya que sus glándulas sudoríparas son mucho menos activas y, en el caso de los adolescentes, aún no disponen de glándulas aprocrinas. Aunque puede estar relacionada con la hiperhidrosis, se trata de trastornos distintos.

Mujer con brazo levantado y mancha de sudor en la camiseta.

Tratamientos para eliminar la bromhidrosis

Para controlar el mal olor corporal, hay varias medidas que podemos aplicar:

  • Extremar la higiene corporal. Se recomienda ducharse dos veces al día, usando un jabón antibacteriano. Entre lavados se puede recurrir a toallitas empapadas en alcohol, como las que se usan antes de una inyección.
  • Rasurarse las axilas para evitar la proliferación de bacterias y la retención del sudor.
  • Evitar ropas de tejidos no transpirables.
  • Evitar alimentos implicados en el mal olor corporal: la cebolla, el ajo o el exceso de especias, la cafeína y el alcohol.
  • Las cremas germicidas ayudan a evitar la proliferación de bacterias.
  • Un buen antitranspirante puede ser un valioso aliado a la hora de controlar la secreción de las glándulas sudoríparas.
  • En los casos de bromhidrosis ecrina se puede considerar el tratamiento con iontoforesis para interrumpir la producción de sudor en el área que desee tratarse.

En los casos más intensos

En los casos más severos, las medidas expuestas anteriormente no son suficientes. En estos casos se puede aplicar otras alternativas como los fármacos anticolinérgicos, la toxina botulínica, los láseres o cirugía. Esta última medida solo se aplicará si es el especialista lo ve necesario, ya que puede dejar cicatrices y es una intervención agresiva.

Se recomienda a las personas que padecen de bromhidrosis que consulten su caso con un especialista en Dermatología para valorar su situación y empezar el tratamiento que más le convenga.