Cambios en el olor del sudor, ¿qué indican?

14 octubre, 2019 at 17:24

olor del sudor

El olor del sudor nunca es agradable. Sin embargo, hay veces que llegamos a considerarlo como nuestro aroma corporal ordinario. Convertimos el mal olor en algo cotidiano y dejamos de reparar en él.

A estas alturas ya sabréis que el sudor por sí solo es inodoro. En el momento que la sudoración entra en contacto con las bacterias presentes en la piel, es cuando se genera lo que conocemos como olor a sudor. Las zonas que desprenden los olores corporales más fuertes y desagradables son las axilas, las ingles, los pies y, aunque en menor medida, las manos.

Sí, el olor a sudor es desagradable, pero su secreción es indispensable para que nuestro cuerpo sea capaz de termoregularse. Si en algún momento experimentas un cambio inusual en tu sudoración, acude rápidamente a tu médico de confianza. Sudar en exceso, hacerlo poco o no experimentar sudoración alguna son síntomas preocupantes.

Lo mismo ocurre ante los cambios en el olor corporal. Debes prestarle atención pues es un claro indicador de que tu cuerpo está experimentando alteraciones. De hecho, la diferencia de olores puede hacer referencia a problemas médicos y enfermedades crónicas, puesto que provocan modificaciones en las sustancias químicas del organismo.

Por qué cambia el olor del sudor

Sudar es completamente normal. De hecho, es necesario que aparezca al realizar esfuerzos o al exponernos al sol. Con su evaporación en la superficie de la piel logramos que la temperatura corporal se mantenga estable.

El hecho de que cambie el olor del sudor puede deberse a muchas cosas. Las más comunes son:

Ingesta de nuevos alimentos

Una modificación en tu tipo de alimentación puede alterar el olor del sudor. Por ejemplo, productos como el curry, el ajo y otras especias generan gases con sulfuro al ser digeridas. Esto hace que tu sudoración tenga un olor más intenso y desagradable.

La cafeína, el azúcar refinado o alimentos ultraprocesados también contribuyen a alterar tu olor corporal. Sin embargo, no son los únicos. Existen alimentos que se consideran ‘sanos’ que no siempre sientan bien. De hecho, hay personas a las que las legumbres, el pescado o los huevos les cuesta muchísimo digerirlos. Estas digestiones tan pesadas acarrean un exceso de sudor con un olor mucho más fuerte.

La carencia de minerales como el zinc y el magnesio también contribuyen a generar peor olor. Además, las dietas ricas en proteínas favorecen la descomposición metabólica activa, que en muchos casos hace que el olor a sudor sea peor.

Exceso de alcohol

El alcohol es un tóxico. Como tal, el cuerpo intenta eliminarlo a la mayor brevedad posible. Por ello, solemos ir a menudo a orinar cuando bebemos alcohol.

Cuando consumimos alcohol en exceso, el hígado no es capaz de procesarlo a la misma velocidad a la que lo ingerimos. Sin embargo, el cuerpo sigue sintiendo la necesidad de eliminarlo. Para ello, el organismo provoca que comencemos a sudar. Este exceso de humedad debido a la ingesta de alcohol tiene un olor característico de lo más desagradable.

Estrés

Las glándulas apocrinas, responsables de la sudoración en axilas e ingles, trabajan en exceso cuando sentimos ansiedad, estrés, o padecemos cambios hormonales.

Lo que provoca que el sudor secretado por estas glándulas huela peor es que, al transferirlo al folículo piloso, su aroma sea más intenso y característico. Al no eliminar directamente el sudor por la piel sino a través de estos folículos, el olor del sudor es más desagradable que el secretado por las glándulas ecrinas.

Tejidos de ropa no adecuados

El algodón, el lino o la lana son tejidos capaces de absorber la transpiración, favoreciendo su evaporación. Así, contribuyen a que el olor a sudor sea menos intenso.

Sin embargo, las prendas de poliéster repelen la humedad y provocan que el sudor quede retenido en la piel. Además, favorecen la proliferación de bacterias en la dermis. Por todo ello, cuando sudamos llevan prendas de poliéster, nos cuesta que el sudor se evapore y el mal olor corporal es mucho más intenso.

Tejidos a base de seda provocan un efecto bastante parecido a las prendas de poliéster. No te dejes seducir por la suavidad de la seda y apuesta por otros tejidos naturales transpirables.

Una vez comprobados los motivos por los que cambia el olor del sudor, llega el momento de ponerles remedios. Emplear prendas de algodón o lino, llevar una dieta saba y equilibrada, apostar por las técnicas de relajación para eliminar el estrés…

Todo lo anterior está muy bien para intentar combatir el mal olor corporal. Sin embargo, si realmente quieres mantener el sudor a raya, no encontrarás un aliado mejor que el antitranspirante Perspirex. Es un producto tan sumamente eficaz que sólo tendrás que aplicártelo cada 3 o 5 días. ¿A qué esperas para probarlo?