Causas del sudor excesivo en niños

3 julio, 2020 at 18:00

sudor excesivo en niños

El sudor excesivo en niños puede afectar a cualquier parte de su cuerpo. No obstante, existen zonas especialmente sensibles. La cabeza, las axilas, las manos y los pies suelen ser las zonas más afectadas.

A menudo, el sudor interacciona con las bacterias de la piel y provoca el mal olor característico de las axilas o los pies. Muchos niños pequeños pueden tener las manos sudorosas a todas horas o sufrir el mal olor de sus pies y zapatos como consecuencia del sudor.

Cuándo es preocupante el sudor excesivo en niños

Hay que tener en cuenta que el mecanismo del sudor en el ser humano no funciona perfectamente hasta pasados los cinco años. Mientras, es normal que los pequeños tengan más dificultades para librarse del calor. Las glándulas sudoríparas aun no funcionan al 100% y, por ello, su temperatura corporal puede aumentar hasta cinco veces más rápido que la de un individuo adulto.

Debido a esta condición, es relativamente normal que el niño sea más sensible al sudor,  cuando hace ejercicio, está demasiado abrigado o el entorno ambiental es muy cálido. Por esta razón se recomienda que la habitación de nuestros hijos no sobrepase los 20°C durante el día y los 18°C de noche.

Sin embargo, en ciertas ocasiones, el sudor excesivo en niños no está justificado. Los pequeños padecen el exceso de humedad sin que parezca haber una causa aparente. Es el momento de barajar la posibilidad de padecer hiperhidrosis.

Qué es la hiperhidrosis

La hiperhidrosis afecta más comúnmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes. Su inicio puede ocurrir a cualquier edad y etapa de desarrollo. El aumento de la sudoración puede ser provocado por ciertas causas como la ansiedad, los alimentos picantes, la cafeína, el ejercicio, la temperatura ambiental o la fiebre.

A pesar de estas cuestiones, es posible que los padres no puedan identificar un desencadenante específico del sudor excesivo en niños. En estos casos, es recomendable consultar al médico, sobre todo si piensa que la cantidad de sudor que su hijo produce es mucho mayor que la imprescindible para mantener el cuerpo a una temperatura constante.

En general, la hiperhidrosis se debe al funcionamiento de unas glándulas sudoríparas demasiado activas. La hiperhidrosis generalizada es causada con mayor frecuencia por una afección médica como:

  • Una infección.
  • Una enfermedad crónica.
  • Un trastorno que altera el equilibrio natural hormonal.

La hiperhidrosis focal (el sudor excesivo en niños que se localiza en una parte concreta del cuerpo), es causada por un problema en el sistema nervioso simpático. El sistema nervioso simpático controla muchas funciones automáticas del cuerpo, incluida la sudoración.

Este problema puede deberse en parte a cuestiones genéticas. Lo cierto es que casi el 40% de los pequeños que lo padecen suelen tener algún familiar con hiperhidrosis. En cualquier caso, cuando se perciba que el sudor excesivo en niños es muy constante, persistente y sin causa aparente, es conveniente que se consulte con el pediatra.

Qué hacer si un niño suda demasiado

El sudor excesivo en niños puede conllevar situaciones que acaben por afectar a la autoestima del pequeño. Es importante que se tomen algunas medidas para ayudar a tu hijo a controlar el exceso de sudor de la mejor manera posible.

  • Rutina de higiene. Tu hijo debe tomar, al menos, una ducha al día para librarse de los rastros de la sudoración.
  • Uso de telas naturales. El algodón y el lino son más recomendables a la hora de vestir. Estos tejidos transpiran mejor. Por el contrario, la ropa sintética estimula la sudoración y provoca más olor. A la hora de elegir los zapatos, el pie estará más fresco con calzado de cuero y calcetines de algodón.
  • Mudarse de prendas. Echa la ropa a la lavadora en cuanto haya sido utilizada. Lo más recomendable ante el sudor excesivo en niños es que los pequeños se cambien de vestimenta dos o tres veces al día.
  • Cuidado con la obesidad. El sobrepeso va de la mano del sudor. Si tu hijo ya tiene problemas con la sudoración es esencial que se mantenga dentro del peso indicado para su talla y edad. De este modo, no añadirás al niño más factores de riesgo.
  • Ojo con la alimentación. Ciertas comidas pueden sobre estimular la actividad de las glándulas sudoríparas. Es el caso de aquellos platos elaborados con especias picantes o las bebidas ricas en cafeína. Sin embargo, otros alimentos como las frutas y verduras poseen cualidades que benefician en el caso de sudor excesivo en niños. Estos productos, además de hidratar, ayudan contra el mal olor corporal.
  • Evitar el estrés. En muchas ocasiones, la producción de las glándulas sudoríparas se dispara por cuestiones relacionadas con la ansiedad. Un niño estresado es más propenso al sudor excesivo. Ayuda a tu hijo enseñándole técnicas de relajación o el manejo de herramientas que le permitan controlar sus emociones.

En determinadas ocasiones el sudor excesivo en niños es tan pronunciado que no basta con estos consejos. En estos casos puedes probar con productos especialmente ideados para combatir la hiperhidrosis. Pero antes de llegar a opciones extremas, como el uso de bótox o la intervención quirúrgica, puedes probar con Perspirex. Este antitranspirante resulta tan eficaz que basta una aplicación cada 4 o 5 días para librarse del sudor. Eso sí, no olvides consultarlo primero con tu pediatra.