Cosmética natural I: El Aceite de Argán

July 19, 2013

Aceite de Argán

Por algo deben llamarlo el oro líquido de Marruecos y lo cierto es que hablamos del aceite más caro del mundo. Con una tradición bereber que pocos productos pueden avalar, el aceite de Argán es la base de un buen número de productos cosméticos y farmacéuticos. Pero lo más importante es que, por sí solo, posee innumerables propiedades que lo convierten en uno de los principales ingredientes de la cosmética natural.

El árbol que produce los frutos de donde se extrae el aceite de Argán es Patrimonio de la Humanidad, un recuerdo biológico vivo con más de 80 millones de años de antigüedad, aunque la sobreexplotación y la escasez de recursos está consiguiendo que el árbol del Argán se encuentre en peligro de extinción.

La mujer bereber ha sido la encargada, durante siglos, de elaborar el aceite a partir de las semillas rugosas de este árbol, unos frutos que tardan en madurar casi un año y que al ser partido, deja un sabor amargo y un olor increíblemente dulce. En la cultura de Marruecos y Argelia, el aceite se utiliza tanto para fines alimentarios como para la belleza y la higiene corporal.

Empleado desde hace milenios en la farmacopea tradicional de la zona, se aplica a los niños para escoceduras y prurito, para el acné y las enfermedades de la piel, para sanar pequeñas heridas, para prevenir estrías, para aliviar los dolores articulares producidos por el reuma…

Pero el grueso de la producción se va, sin duda, en las aplicaciones cosméticas y en el interés que ha suscitado en la industria occidental. Rico en antioxidantes, vitaminas del tipo F, E y A, esteroles y ácidos grasos esenciales; el aceite de Argán resulta perfecto para el pelo, la cara, las uñas, la piel… potenciando la suavidad, elasticidad e hidratación.

No obstante, hemos de recordar, que las personas que las personas con problemas de hiperhidrosis, deben poner especial atención en las bases oleosas, ya que todo cuanto contiene aceite obstruye los poros y potencia el exceso de sudor.

Imagen en CC: Piel y pincel