Cosmética Natural (VI): Aceite de geranio

January 28, 2014

Aceite de geranio

Descubierto en el siglo XVII en África, el aceite de geranio se extrae de la planta Perlargonium odoratissimum, conocida también como manzana de geranio. Suele ser un aceite transparente con un fuerte aroma floral, aunque a veces su color puede variar al verde claro e incluso ámbar.

El aceite de geranio se ha utilizado para infinidad de afecciones del ser humano, desde el tratamiento del acné hasta la elaboración de perfumes. Su rango de acción es tan amplio que nos servirá para cuidar la piel, el olor corporal, cortes, heridas y hasta para  relajarnos y dormir.

En la aromaterapia, el aceite de geranio es uno de los productos estrella, pues se emplea en aliviar el estrés, la ansiedad, tensiones, problemas emocionales y los molestos dolores asociados con la menstruación.

Centrándonos en aspectos físicos, este aceite es de lo más eficaz en la batalla contra el acné pues, además de cuidar la piel, logra que las cicatrices se desvanezcan. Sus propiedades antibacterianas ayudan a mantener limpias todo tipo de heridas, con lo que, una vez curadas, no quedará rastro de ellas.

También podemos emplear el aceite de geranio para eliminar el molesto olor corporal. Dado su intenso olor dulce, un baño con unas gotitas de este aceite logrará que su aroma quede impregnado en nuestra piel durante las veinticuatro horas siguientes. De esta forma nos servirá tanto de perfume como de desodorante. Eso sí, para lograr que agua y aceite se combinen en la bañera, es recomendable añadir un poquito de alcohol. Precisamente esta es la razón por la que el aceite de geranio suele emplearse en concentraciones pequeñas a través de cremas o lociones. No porque sea tóxico, ni mucho menos, sino porque es así su manipulación es mucho más sencilla.

Fotos en CC: aroundsandy