Cuidados de la piel en otoño

October 3, 2011

Cuidados de la piel en otoño

Aunque el tiempo todavía siga cálido y soleado, lo cierto es que la temporada de otoño-invierno ya está aquí. Las temperaturas frías no sólo piden un cambio de vestuario, sino también prestar una nueva atención a los cuidados de nuestra piel.

– Una buena limpieza es la base de cualquier rutina de cuidados, ya que con ella se eliminan los restos de bacterias, microorganismos, contaminantes… Se emplearán jabones o leches limpiadoras dependiendo del tipo de piel. La limpieza será correcta, pero no excesiva, para no dañar la barrera natural o manto ácido. Se debe aclarar muy bien y, si usamos tónico, no dejarlo nunca evaporar sobre la piel.

– En otoño debemos cuidar especialmente la hidratación de la piel, ya que el viento y las temperaturas frías pueden causar sequedad. Para incorporar la hidratación a nuestra rutina diaria podemos aplicar una loción corporal después de la ducha. Una o dos veces por semana se debe realizar una exfoliación para deshacerse de las células muertas.

– Cuando la piel es grasa o tendemos a sudar en exceso, se recomienda usar preparados con texturas más ligeras, tales como geles, lociones, emulsiones… en lugar de cremas densas que pueden obstruir los poros.

– El verano es la estación más dura para el cutis debido al sol, el cloro y el aire acondicionado. Para recuperar la salud de nuestra piel, podemos usar mascarillas naturales a base de miel. El contorno de ojos es especialmente vulnerable a la aparición de arrugas, por lo que se recomienda cuidar especialmente su hidratación y emplear cremas con retinol.

– Los labios también pueden sufrir de sequedad, por lo que es importante usar cacao o protector labial a diario para que no se “corten”.

– Debemos asegurarnos de regular correctamente la calefacción para mantener la humedad en el hogar. También hay que tener cuidado con el agua excesivamente caliente en el baño o la ducha, ya que elimina la capa protectora de la piel.

– Para muchos, la caída del pelo es un problema habitual en otoño. Podemos prevenirla y combatirla mediante las vitaminas B5 y H, que se encuentran en alimentos como los cereales integrales y las legumbres verdes.

– El exceso de abrigo y calefacción puede causar problemas de sudoración excesiva, sobre todo en ciudades donde el clima tiene una gran amplitud térmica (como Madrid). Para prevenirlo se aconseja vestir “por capas”, de manera que podamos regular la cantidad de ropa según las circunstancias.