Diaforesis o sudor frío. Causas y tratamientos

September 8, 2020

De manera natural, el cuerpo humano produce sudor con la finalidad de regular la temperatura interna cuando es más elevada de lo normal. El sudor expulsado por las glándulas sudoríparas se calienta en contacto con la piel, se evapora y la temperatura corporal baja. Este proceso nada tiene que ver con la producción de lo que se conoce como sudoración fría.

Cuando una transpiración es fría no está causada por el calor. Si la temperatura del cuerpo no es alta, o si el ambiente en el que se encuentra la persona no es cálido, el sudor excretado se siente sobre la piel con una sensación de frío bastante extraña.

¿Por qué esta sudoración es fría? ¿Qué sentido tiene para nuestro organismo? Se trata de una señal de alerta con varios tipos de interpretaciones a la que debemos prestar especial atención.

¿Qué es la diaforesis o sudoración fría?

También conocida como diaforesis, la sudoración fría es un mecanismo de nuestro organismo que se activa en señal de peligro. Es la manera que tiene el cuerpo humano de avisar de algún problema de salud, o de activarse ante al miedo o el dolor.

El sudor frío aparece cuando una persona se enfrenta a una situación de riesgo, al pasar por un estado de shock, o si se encuentra bajo mucho estrés.

Es frecuente sentir sudoración nocturna fría en el cuerpo durante la noche al despertar de una pesadilla, cuando se tiene fiebre nocturna muy elevada, o ante la manifestación de un dolor intenso.

Causas del sudor frío

El sudor frío no suele producirse en todo el cuerpo. La diaforesis afecta a zonas concretas como la palma de las manos, la planta de los pies, las axilas y la nuca. Suele aparecer de manera repentina, y en caso de que no haya ninguna explicación aparente, es preciso consultar a un médico para descartar cualquier problema de salud.

Además de una situación de miedo, dolor o fiebre, cuya procedencia podría detectarse fácilmente, otras de las causas de la sudoración fría podrían ser las siguientes:

Hipoglucemia

Una de las señales más evidentes de hipoglucemia, a través de la cuál nuestro cuerpo nos advierte de que los niveles de azúcar en sangre son demasiado bajos, son los sudores fríos. Estos suelen ir acompañados de dolor de cabeza, mareos, visión borrosa, debilidad y somnolencia.

Hipotensión

Si la tensión arterial es demasiado baja, aumentan las palpitaciones, y es común sentir mareos, debilidad, visión turbia, malestar, además de sudores fríos y palidez, que podrían desembocar en desmayo.

Ansiedad

Una situación de estrés y ansiedad, sea por el motivo que sea, suele provocar mareos y sudores fríos. Son comunes también los temblores, palpitaciones, nauseas y desmayos, como mecanismo de defensa del cuerpo ante una crisis que no se ve capaz de afrontar.

Hipoxia

Cuando el nivel de oxígeno en sangre es muy bajo, el cuerpo nos avisa de la misma forma, activando el mecanismo de diaforesis como señal de alarma. La disminución del oxígeno es muy peligrosa, y puede afectar gravemente el funcionamiento de órganos y tejidos de vital importancia.

Infección generalizada

Si bien la fiebre es uno de los síntomas de infección más frecuentes, que suele cursar con la producción de sudor, la activación de este mecanismo se produce con la finalidad de bajar la temperatura corporal.

¿Por qué se produce sudor frío cuando la infección es generalizada? El cuerpo ante una sepsis, o infección general que afecta a varios órganos, entre en estado de shock y activa la alarma a través de fiebre elevada, convulsiones y sudor frío. En este caso, el sudor, en lugar de cumplir una función fisiológica para disminuir la temperatura corporal, es una llamada de auxilio que intenta evitar que el problema se agrave.

Embarazo

El embarazo revoluciona las hormonas. Al acelerarse el metabolismo, se dispara la temperatura corporal, lo que puede provocar que se sude más. Además, el subir de peso durante la gestación también provoca un aumento de la temperatura corporal y la probabilidad de experimentar sudoración excesiva.

Efectos de la hiperhidrosis

Mientras no tengas otros síntomas como fiebre, dolor de cuerpo o vómitos, el aumento de la sudoración durante el embarazo rara vez es motivo de preocupación.

Menopausia

En la perimenopausia y la menopausia, la mayoría de las mujeres tienden a la sudoración, particularmente por la noche, y a experimentar sofocos. El cambio hormonal que se produce, especialmente al disminuir el estrógeno, envía señales falsas al cerebro indicándole que el cuerpo se está sobrecalentado. Esto provoca el exceso de transpiración y los sudores nocturnos.

Si tienes síntomas graves durante la perimenopausia, las terapias hormonales podrían ayudarte.

Diabetes

Al tener diabetes, padecer exceso de sudoración es un aviso del cuerpo que indica una hipoglucemia o nivel bajo de azúcar en sangre. Además, la hipoglucemia se suele acompañar por:

  • ansiedad
  • temblores
  • mareo
  • visión borrosa
  • dificultad al hablar

Si tienes cuadros de hipoglucemia, es crucial restablecer rápidamente los niveles de azúcar en la sangre. Sin tratamiento, la hipoglucemia podría resultar mortal.

Hipertoriodisimo

El hipertiroidismo se produce cuando la glándula tiroides se vuelve hiperactiva y produce demasiada hormona tiroxina. Cuando esto sucede, el metabolismo se acelera y se experimentan una serie de síntomas como la diaforesis, nerviosismo, ansiedad, taquicardia, pérdida de peso y dificultad para dormir.

El hipertiroidismo no se considera emergencia médica, pero sí requiere tratamiento a base de medicamentos antitiroideos.

Infartos

Los ataques al corazón o infartos de miocardio ocurren cuando parte del músculo cardíaco está dañado o ha muerto. En general, se producen porque la sangre rica en oxígeno no puede llegar al corazón debido a un bloqueo en una o ambas arterias coronarias. Los síntomas de un ataque cardíaco, además del sudor, son:

  • debilidad
  • molestias o dolor en el pecho
  • dolor en uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago
  • falta de aliento
  • náuseas o vómitos
  • palidez

Cáncer

La diaforesis suele asociarse a ciertos tipos de cáncer como linfoma, leucemia, cáncer de hueso, tumores carcinoides y cáncer de hígado.

Anafilaxis

La anafilaxia es una reacción alérgica sistémica grave. Ocurre casi inmediatamente después de exponerse a la sustancia a la que se es extremadamente alérgico. Otros síntomas claves de anafilaxia son:

  • urticaria
  • piel roja y con picazón
  • dificultad para respirar por el estrechamiento de las vías respiratorias
  • disminución rápida de la presión arterial
  • vómitos o diarrea
  • pérdida de consciencia

La anafilaxia es potencialmente mortal. Si sospechas que alguien está experimentando anafilaxia, llama a los servicios médicos de emergencia locales de inmediato.

Abstinencia de drogas y alcohol

Al dejar de tomar alcohol o drogas, la sudoración excesiva hace acto de presencia. Además, suele experimentarse agitación, temblores, ansiedad, taquicardias, convulsiones, niveles fluctuantes de tensión arterial, náuseas y vómitos.

Se recomienda no pasar por la abstinencia solo y pedir ayuda a un especialista en adicciones.

Medicamentos

Algunos de los medicamentos que pueden provocar diaforesis son:

  • medicamentos para el dolor, como naproxeno y oxicodona
  • antibióticos o medicamentos antivirales como bacitracina, ciprofloxacina y ribavirina
  • medicamentos utilizados en quimioterapia, incluidos leuprolide y tamoxifeno
  • antidepresivos
  • tratamientos hormonales como insulina, levotiroxina y medroxiprogesterona

Tratamiento para combatir la diaforesis

¿Qué hacer cuando la sudoración es fría?

Como ya hemos visto, el sudor frío nada tiene que ver con la sudoración habitual que se produce en el cuerpo. Cuando este aparece, es necesario determinar a qué se debe su procedencia, para actuar en consonancia lo antes posible.

El sudor frío ocasionado por una una situación de estrés precisa una inmediata relajación. Cuando se sufre de manera frecuente de sudoración fría por ansiedad, es el momento de hacer un cambio de hábitos para impedir que este problema tenga un efecto negativo en el organismo.

Los sudores fríos nocturnos y las pesadillas constantes que nos impiden descansar correctamente, son un indicativo claro de estrés que también debemos atacar de raíz.

Si en cambio la diaforesis aparece acompañada de otros síntomas que podrían hacernos sospechar de la presencia de alguna enfermedad, es necesario acudir al médico para descubrir de qué se trata, y aplicar el tratamiento más adecuado.

No hagas oídos sordos ante las señales que te envía tu cuerpo, ya que en el caso de la sudoración fría supone una llamada de atención muy importante.