La comida picante favorece la sudoración

November 20, 2013

comida picante
comida picante

En nuestra lucha contra las molestias que nos causan los excesos de sudoración ya hemos aprendido que la alimentación resulta fundamental para poder mantener a raya el sudor y una de las primeras cosas que eliminamos de nuestros platos son todos aquellos alimentos que incluyan sustancias picantes. ¿Pero sabemos por qué?

Está claro que cuando comemos algo picante uno de los efectos más inmediatos es notar cómo la humedad hace su aparición en forma de gotas de sudor, sobre todo en nuestra cara y nuestra frente. La cantidad de sudor y la intensidad va a depender de la cantidad y potencia del picante que empleemos.

En ese momento, en que la comida picante ha entrado en nuestro cuerpo nos encontramos a merced de los efectos de la capsaicina, un resina oleosa presente en muchas especies vegetales. Desde luego, la mayor concentración se encuentra en ciertas variedades de pimiento chile, pero también está en la cayena, en la mostaza, la paprika… y en todos esos productos para condimentar alimentos, especiados con elementos ricos en capsaicina.

Esta sustancia irrita los receptores del calor y el dolor y provoca una sensación de fuerte ardor. Automáticamente, el cerebro cree que se ha producido un peligroso aumento de la temperatura de nuestro cuerpo y activa nuestro termostato natural, provocando un intenso rubor y activando la secreción de las glándulas sudoríparas.

Por estas razones es importante que si quieres mantenerte alejado del sudor, al margen de utilizar un antitranspirante como Perspirex, también debes tener muy en cuenta lo que comes.

¿Por qué las comidas picantes nos hacen sudar?

Los alimentos como la pimienta, la mostaza de Dijon, la cayena, el chile o el tabasco contienen una sustancia llamada capsaicina. Al ser ingerida, esta sustancia activa los receptores de dolor y calor en la epidermis. Los primeros provocan la sensación de quemazón característica de las comidas picantes, mientras que los segundos hacen que el cuerpo crea que existe un exceso de calor real y active los mecanismos de regulación de la temperatura corporal, entre ellos el sudor. A ello se debe que las comidas picantes tengan un efecto final refrescante y sean muy populares en las zonas cálidas del planeta, como México, Tailandia o la India.

La capsaicina también tiene efectos beneficiosos, ya que estimula la producción de endorfinas provocando una sensación de bienestar y placer. Por este motivo algunas personas disfrutan enormemente de las comidas picantes, a veces hasta el punto de volverse “adictos” a ellas.

Como curiosidad, existe un método científico para determinar el grado de picor de los alimentos: se trata de la escala Scoville, que mide su contenido en capsaicina.