Exceso de proteínas y sudor

August 5, 2014

En pleno verano la operación bikini se convierte casi en un ritual de masas. Todos queremos lucir guapos y esculturales y deseamos eliminar rápidamente esos kilitos de más adquiridos durante el resto del año. Las prisas por conseguir que nos quepa el short del año pasado o que nuestras abdominales sean la tableta de chocolate perfecta, nos impulsan como locos al gimnasio y a dietas ricas en proteínas que modifican significativamente la composición de nuestro sudor.

Efectivamente, durante los últimos años, las dietas bajas en hidratos de carbono han hecho de la proteína la reina de la alimentación. Desde aquellos de nosotros que queremos perder peso rápidamente hasta las celebrities, pasando por los deportistas de élite, la alimentación hiperprotéica que destierra al hidrato, ha adquirido la condición de panacea, a pesar de sus ciertas consecuencias adversas para la salud y de algunos efectos secundarios no deseados, como es el caso de un aumento de la sudoración y del olor corporal.

La razón es muy sencilla y afecta a nuestro sistema metabólico en general y a algunos órganos en particular que, ante la necesidad de eliminar el exceso de proteínas, se ven sobrecargados. El cuerpo se defiende acidificando nuestro ph natural y, con ello, produciendo o aumentando el volumen de sustancias como la urea, restando fosfato cálcico de los huesos para poder neutralizar los efectos del exceso de proteína y bajando el nivel de hidratación para que el riñón pueda obtener todo el agua que necesita para eliminar los desechos, entre ellos el amonio.

Ácidez del ph, amonio, procesos cetónicos, acidosis… todo se traduce en consecuencias hormonales, entre las que se hayan una mayor sudoración y el hecho de que nuestro sudor y nuestro aliento se vuelvan más intensos y con olor a amoniaco.

Si estáis con eso de la operación bikini o simplemente el deporte es lo vuestro, recordad que Perspirex es un buen aliado contra el sudor y sus efectos indeseados y que basta con una aplicación cada 4 ó 5 días para mantener el sudor a raya, con o sin dieta de proteínas.