Todo lo que debes saber sobre las glándulas sudoríparas

June 18, 2021

Chica con brazo levantado tocándose la axila

¿Qué son las glándulas sudoríparas?

El estrés, el calor, la fiebre o el ejercicio activan nuestras glándulas sudoríparas, con el fin de regular nuestra temperatura corporal, y estas, fruto de la transpiración, empiezan a generar sudor.

Los humanos tenemos entre 3 y 4 millones de glándulas sudoríparas repartidas por todo el cuerpo, por lo que la transpiración es un proceso totalmente normal y que puede suceder incluso sin darnos cuenta.

Entre las zonas más comunes donde puedes haber notado sudoración se encuentran la frente, las axilas y las palmas de las manos. Pero también puede aparecer en los pies, la espalda o la ingle, todo depende del tipo de glándula sudorípara que se vea afectada.

¿Qué tipos de glándulas sudoríparas existen?

Glándulas sudoríparas ecrinas

Las principales glándulas sudoríparas se llaman ecrinas y normalmente no se encuentran en las zonas con vello, sino que están más presentes en zonas de fricción. La mayoría se concentran en las palmas de las manos y en las plantas de los pies y, en menor medida, en la frente y en las axilas.

Mujer secándose las manos por exceso de sudor

Los antitranspirantes a base de cloruro de aluminio actúan sobre este tipo de glándulas, bloqueando la producción de sudor. Son especialmente útiles en caso de sudoración excesiva en axilas, pies y manos, pero no deben emplearse en más del 10 % de la superficie corporal a la vez.

¿Qué función tienen?

Su principal función es la de la regulación de la temperatura corporal, además de ayudar a mantener las superficies húmedas, para prevenir la descamación y mantener la sensibilidad al tacto.

Estas funcionan durante toda la vida, pero su mayor actividad está relacionada con momentos en los que aumenta la temperatura corporal, cuando se produce sudoración más intensa, como los días más calurosos o cuando una persona hace ejercicio físico.

Glándulas sudoríparas apocrinas

Existe otro tipo de glándulas sudoríparas, las apocrinas, pero estas no tienen nada que ver con la regulación del calor corporal. Las glándulas apocrinas se concentran sobre todo en las axilas, aunque también se encuentran alrededor del ano, los genitales, los pezones, el conducto auditivo exterior y los párpados.

¿Qué función tienen?

Se cree que estas glándulas no cumplen ninguna función fisiológica, ya que no se encuentran plenamente desarrolladas; originalmente se cree que tenían la misma función que las glándulas odoríferas de ciertos animales. A pesar de este subdesarrollo, son capaces de producir un olor que resulta desagradable para la mayor parte de la gente. Las glándulas sudoríparas apocrinas se ven afectadas por el nivel de hormonas sexuales en la sangre y, en el caso de las mujeres, por el ciclo menstrual.

¿Y las glándulas sebáceas? ¿Qué son y qué función tienen?

Estas glándulas están situadas en la dermis y se componen de células llenas de lípidos. Su principal función es la de sintetizar el sebo producido por los lípidos, que se encarga de hidratar la piel, aportarle antioxidantes y protegerla de los gérmenes.

Se encuentran cerca de cada folículo piloso, que es la abertura que hay en la superficie de la piel a través de la que crece el pelo, y están repartidas por toda la piel, excepto en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

En ocasiones, estas glándulas sebáceas producen exceso de sebo y esto puede llevar a que aparezca acné, brillos o que la piel se sienta más grasa. Para determinar el origen y las causas de estas alteraciones siempre es recomendable acudir a un especialista para que pueda aconsejar un tratamiento específico.

Problemas con las glándulas sudoríparas

La sudoración excesiva puede ser algo muy molesto y que puede afectar a nuestro día a día. Pero una falta de transpiración también puede ser un problema que puede condicionar nuestra piel. Estos son algunos de los problemas más frecuentes:

Hiperhidrosis

La hiperhidrosis es la transpiración excesiva, que puede estar focalizada en un punto o ser dispersa, y tiene múltiples causas.

Si la sudoración se encuentra en axilas, palmas de las manos o plantas de los pies, se relacionará, en mayor medida, a una respuesta normal al estrés, al ejercicio o al calor. Mientras que si es más difusa podría ser debido a causas muy variadas y es recomendable consultar a un especialista.

Son varios los tratamientos que pueden aliviar la hiperhidrosis y el primer de ellos es la utilización de antitranspirantes, que actúan bloqueando la salida del sudor de las glándulas sudoríparas.

Hipohidrosis

La hipohidrosis es la sudoración insuficiente y suele estar causada por fármacos, sobre todo los que tienen propiedades anticolinérgicas. Aunque suele relacionarse más con un problema del sistema nervioso, también puede producirse por los golpes de calor.

Miliaria

La miliaria ocurre principalmente cuando la salida del sudor está obstruida y se queda dentro de la piel, causando lesiones cutáneas como vesículas o pápulas irritantes. Suele estar relacionada con ambientes muy calurosos o con personas que sufren oclusión de la piel (por ejemplo, personas hospitalizadas).