Hiperhidrosis gustativa o síndrome de Frey

May 11, 2012

comida

Es bastante común romper a sudar al ingerir alimentos calientes o picantes, dado que este tipo de comidas eleva la temperatura corporal. Pero algunas personas sudan al tomar cualquier tipo de comida (¡incluso helado!) o simplemente al pensar en comer. Este problema es conocido como hiperhidrosis gustativa o síndrome de Frey y puede afectar gravemente a la vida cotidiana y la autoestima de quien lo padece, ya que da lugar a situaciones como sudoración facial excesiva durante una cena formal , o romper a sudar mientras se espera a que se sirva una comida de negocios… La mera idea de comer puede hacer que el rostro del paciente se empape de sudor, y gran parte de los actos personales y profesionales giran en torno a las comidas. Por suerte, es posible tratar con éxito la hiperhidrosis gustativa.

En muchos casos, el problema aparece después de un trauma o una cirugía en las glándulas parótidas. Estas glándulas son las responsables de la salivación y se sitúan a ambos lados de la cara,  debajo y en frente de los oídos. La salivación está relacionada con el proceso de ingestión y aparece tanto en preparación para la digestión (por ejemplo, cuando pensamos en una comida deliciosa) como durante la masticación. Cuando se produce un daño en las glándulas parótidas, sus nervios pueden regenerarse de manera incorrecta, entremezclándose con otros de tal forma que los mismos estímulos que generan la salivación también producen sudor y/o rubor facial. Esta combinación de salivación, sudoración y rubor es conocida como síndrome de Frey, y por lo general afecta a un solo lado de la cara.

La sudoración gustativa puede ocurrir sin una causa concreta o bien deberse a una condición subyacente como diabetes, Parkinson o herpes facial (hiperhidrosis secundaria). En estos casos, es frecuente que la sudoración excesiva aparezca en ambos lados de la cara y especialmente en las sienes, frente, mejillas, cuello, pecho y alrededor de los labios.

Los tratamientos más comunes para la hiperhidrosis son los antitranspirantes y las inyecciones de toxina botulínica. Si crees que sufres de hiperhidrosis gustativa, el primer paso es consultar a tu médico de cabecera, que podrá ayudarte a averiguar si existe un motivo subyacente y remitirte al especialista indicado. Recuerda: solucionar el problema de la hiperhidrosis es posible.

Fuente: Sociedad Internacional de Hiperhidrosis