Historia del perfume (V): India

August 27, 2014

Rosas de la India

Siguiendo con la historia del perfume y una vez en Oriente, cuna de los aromas, sería imperdonable no mencionar a la India, país donde el sándalo, la rosa y el jazmín, entre tantas otras flores y especias, hicieron y siguen haciendo las delicias de los gustos olfativos más sibaritas.

La historia del perfume en la India está estrechamente relacionada con los ritos religiosos, especialmente para la creación de iconos, mortajas y mantener alejados a los malos espíritus, asociados a todo tipo de enfermedades.

En un país donde ya desde tiempos antiguos se diferenciaba por castas, el perfume lo era todo, y por supuesto, no toda escala social podía oler de la misma manera. De hecho, el perfume en sí estaba reservado para las castas superiores, quienes solían untar sus cabellos con aceite de nuez macerado con flores. Entre la enorme variedad, el sándalo, junto al jazmín y la rosa, eran las grandes estrellas.

No sólo las castas superiores de la India se perfumaban, los menos favorecidos también aromatizaban sus cuerpos. Eso sí, debían conformarse con los productos ofrecidos por los mercaderes ambulantes, cuyas esencias siempre se entregaban cuidadosamente envueltos en pañuelos de seda.

Hablando de comerciantes indios, sus productos llegaban a mercados tan lejanos y dispares como el egipcio, el asirio o el babilonio. Áloe, juncia, sándalo, incienso, jazmín, lavanda, mirra, cinamomo y casia son solo algunos de los ejemplos que invadían aromáticamente los comercios. Pero no sólo de flores vivía el comerciante indio, las especias eran igual de importantes. Así, la pimienta, el azafrán, la cúrcuma o los clavos de olor, destinadas principalmente a condimentar la comida, se emplearon en numeroso preparados y ungüentos olorosos.

Foto en CC: Flickr/Meena Kadri