Historia del perfume (VI): la Edad Media

November 4, 2014

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Tras la caída del Imperio Romano y junto a los mensajes de recato y austeridad de la Iglesia, podríamos pensar que el mundo de los aromas sufrió un gran parón en la Edad Media. Pero el perfume llegó para quedarse y, gracias a las cruzadas y los intercambios culturales entre Oriente y Occidente, su propagación se vio favorecida.

De hecho, fue precisamente en la Edad Media donde tuvieron lugar dos hechos relevantes en las historia del perfume. Por un lado, el rey Felipe II Augusto de Francia concedió en 1190 el estatuto a los maestros perfumeros, fijando los lugares de venta de perfumes y reconociendo la profesión como tal, lo que propició la aparición  de las primeras escuelas de perfumistas de la historia.

Casi dos siglos después de que Francia se convirtiera en el reino del perfume, la reina Isabel de Hungría elaboró L’eau hongroise o Agua de Hungría, el primer perfume de la historia a base de alcohol. Todo un hito en el mundo de las fragancias.

Aunque podamos pensar que en la Edad Media la suciedad campaba a sus anchas, en realidad no fue una época tan sucia. La práctica del baño estaba bastante extendida y se realizaba con agua aromatizada y especias. Hoy en día, aún podemos visitar algunos baños árabes en muy buen estado.

No fue hasta el siglo XV cuando los perfumes empezaron a utilizarse porque sí. Los aromas más populares del momento fueron el almizcle, la rosa, la agalia, la violeta, la lavanda, el agua de azahar y el sándalo. Estas aguas de olor se guardaban en barriletes de cristal o de metal con piedras preciosas incrustadas.

Foto en CC: Historias de Orbis Terrarum