Jabones caseros: ¿son realmente buenos para la piel?

February 14, 2014

Jabones caseros

Independientemente del tipo de piel que tengamos, debemos ser conscientes de que tenemos que cuidarla todos los días. Hay dos aspectos fundamentales que no podemos olvidar: su limpieza e hidratación.

No hay muchas diferencias en el cuidado diario de la piel de las distintas partes del cuerpo, pero no por ello debemos descuidar el producto que vayamos a utilizar en cada zona. Por ejemplo: el rostro nos lo debemos desmaquillar diariamente e hidratarlo con cremas específicas, mientras que las manos debemos lavarlas, hidratarlas y protegerlas con guantes si vamos a manejar sustancias agresivas.

En el caso del cuidado de la piel corporal en general, seguramente pocas de vosotras sabréis que no es necesario que la enjabonemos a diario (sobre todo si tenemos la piel delicada o atópica). Salvo excepciones, claro está. Si nos hemos manchado por el trabajo que hayamos realizado o hemos practicado deporte, el enjabonado se convierte en indispensable para mantener la piel debidamente cuidada y aseada.

Sea como sea, debemos tener claro que necesitamos un gel adecuado, de pH ácido, pues nuestra piel, por increíble que nos parezca, es ácida. Posteriormente hemos de eliminar bien todo el jabón y, por último, aplicar una crema hidratante.

Desde hace unos años, el uso de los jabones caseros se está extendiendo. No es de extrañar, ya que el aroma de los mismos nos convence por sí solo de querer darnos un buen baño de espuma con ellos. Lástima que no sean los más adecuados para el cuidado de nuestra piel, ya que son jabones alcalinos y no coinciden con la el pH de nuestra piel. Eso no quiere decir que no podamos usarlos, sino, simplemente, que debemos moderar su aplicación.

Al igual que debemos hacer un uso responsable de todos los productos que apliquemos a nuestra piel, y utilizarlos según sus indicaciones de uso. Ya sean desodorantes, cremas o el antitranspirante Perpirex.

Foto en CC: Flickr/sopaylovedeb