La fiebre y el sudor

September 28, 2017

Existe una creencia errónea, aunque bastante arraigada, de que hay que sudar mucho para combatir la fiebre. Es una pena que, si tenemos fiebre, intentemos abrigarnos en exceso para combatirla con el objetivo de sudar a raudales. Lo único que conseguimos con este acto es aumentar nuestra temperatura corporal. La fiebre seguirá su curso establecido mientras que nosotros, tapados hasta las orejas, solamente lograremos sentirnos peor.

El cuerpo humano suda por varios motivos, siendo los más destacables la regulación de la temperatura corporal y la eliminación de toxinas. El hecho de que también sudemos cuando tenemos fiebre se basa en que experimentamos un aumento de la temperatura corporal con el fin de eliminar el agente extraño que nos ha invadido. Sin embargo, aunque nos hayamos contagiado o contaminado con algún virus, la fiebre no aparece siempre, con lo que intentar provocarnos un exceso de sudor no servirá para recuperarnos.

Una vez que nos hemos contagiado y el sistema inmunológico detecta que tenemos virus o bacterias extrañas en nuestro interior, los glóbulos blancos segregan unos compuestos químicos conocidos como pirógenos. A través del flujo sanguíneo, estos pirógenos llegan hasta el hipotálamo (glándula encargada de regular la temperatura corporal) y allí ayudan a activar el mecanismo de aumento de temperatura para hacer frente a la invasión de estos agentes extraños.

Es decir, cada vez que tenemos fiebre nuestro cuerpo está intentando eliminar los virus o bacterias de nuestro interior y, este aumento de temperatura corporal hace que sudemos más de lo cuenta.

Siempre que la fiebre se mantenga entre los 39-40.5 ⁰C, nuestro cuerpo estará combatiendo los agentes externos de manera adecuada. Sin embargo, si se superan esos valores debemos acudir sin demora al centro de salud más cercano para controlar que todo esté bien.

No debemos olvidar que, mientras tengamos fiebre y sudemos, debemos mantenernos correctamente hidratados. Por supuesto, nada de intentar sudar más tapándonos con mantas o subiendo la calefacción de casa, pues ya habéis visto que no sirve de nada.

Una vez recuperados seguramente no querréis volver a sudar así sin más. Perspirex os ayudará en este sentido manteniendo el sudor a raya, evitando que se os manche la ropa o aparezca el mal olor corporal.