Cómo manejar los sofocos y la sudoración

August 17, 2020

Menopausia y sudoración excesiva son dos términos que suelen ir de la mano. Uno de los síntomas más comunes que tiene una mujer en la entrada del ‘climaterio’ son precisamente los sofocos debido al cambio hormonal que se produce.

¿A qué se deben estos sofocos durante la menopausia? ¿Hay alguna forma de evitarlos y aliviar la sudoración que conllevan? El primer paso para encontrar solución al problema es conocer su causa.

Qué es lo que ocurre en el cuerpo de la mujer, por qué en cada persona puede presentarse de una forma diferente, y cómo podemos tratar el exceso de sudoración en la menopausia sin interferir en el proceso natural.

Sudoración por sofocos en la mujer

La sudoración es uno de los síntomas secundarios de los sofocos. El sudor es un mecanismo natural en el cuerpo de la mujer que se activa para ayudar a bajar la temperatura cuando esta se eleva drásticamente debido a los sofocos.

El exceso de sudoración en la menopausia se debe a los cambios hormonales, pero también puede aparecer cuando la mujer se siente estresada o ante un aumento de los niveles de ansiedad, bastante común en esta etapa de maduración.

¿A qué pueden deberse los sofocos y la sudoración?

A pesar de que la menopausia es un proceso por el que pasa cada mujer, hoy en día no se conoce en profundidad el mecanismo responsable de los sofocos y la sudoración. Esto se debe a que cada cuerpo puede responder de una forma diferente.

Existen unos síntomas que dependerán de la edad de la mujer, su condición física, la cantidad de hormonas en su organismo, y otros factores externos variables.

Bajada de estrógenos

La causa común de la aparición de sofocos en la menopausia, así como de la hipersudoración, es la bajada de las hormonas estrogénicas. Cuando el nivel de producción de estas hormonas es menor al acercarse el final de la etapa reproductiva en la mujer, se producen múltiples cambios a diferentes niveles.

Uno de los cambios más destacables tiene lugar en el hipotálamo, el centro regulador de la temperatura corporal. Los desajustes del control de temperatura vienen acompañados de crisis de sofocos constantes, las cuáles pueden ser más intensas por la noche.

Estrés

A pesar de que no hay una base científica exacta, muchas mujeres manifiestan una mayor sudoración durante la menopausia debido al estrés que les provocan los cambios físicos propios de esta etapa. Es común pasar por una etapa de depresión, ansiedad e irritabilidad, que agrava el nivel de los sofocos e intensifica la sudoración.

Los cambios en el estado de ánimo propios del climaterio, el tener que enfrentarse a cambios físicos y otros problemas relacionados con esta etapa de la vida, aumentan el estrés en la mujer que pasa por una situación que no había vivido antes.

¿Cómo combatirlos?

Entre el 25 y el 30% de las mujeres que pasan por la etapa de la menopausia pueden llegar a sufrir síntomas severos, entre los que destacan la sensación de bochorno constante y la sudoración excesiva. Si bien una de las causas principales es el cambio hormonal, existen factores externos que podrían empeorar el cuadro clínico.

Mantener el estrés a raya, evitar las comidas copiosas y el alcohol, practicar ejercicio físico regular, y mantener una dieta sana y equilibrada, podría ser la mejor medida para sobrellevar los sofocos de la menopausia más cómodamente.

Uso de antitranspirantes para la sudoración excesiva

En casos de sudoración excesiva provocada por el estrés y cambios hormonales leves en la mujer, es posible usar antitranspirantes para controlar la producción de sudor. Perspirex es un antitranspirante de gran eficacia y totalmente seguro, que logra mantener el sudor a raya a lo largo del día y de la noche.

Aplicado en las zonas del cuerpo dónde hay mayor sudoración, presenta una alta efectividad entre 1 y 7 días según las condiciones de cada persona. Combinado con un tratamiento médico adecuado y un cambio de hábitos, es posible corregir el exceso de sudoración que acompaña con frecuencia a los sofocos típicos de la menopausia.

Los bochornos y la sudoración son completamente normales en esta etapa de la vida, pero para que no se conviertan en una molestia, existen múltiples soluciones para controlar la transpiración como es el caso de Perspirex.

Sofocos en la menopausia

Los sofocos, también conocidos como bochornos, son el síntoma más frecuente que padecen aquellas mujeres en el inicio de la menopausia. Se trata de una sensación de humedad que cubre todo el cuerpo, provocando gran incomodidad en la mujer, quien no es capaz de controlar esta situación.

La hiperhidrosis en la menopausia es un problema que afecta a la mayoría de las mujeres entre 45 y 55 años que están pasando por la primera etapa del climaterio. Es en esta edad cuando comienza la pérdida gradual de la función ovárica, con una menor producción de estrógenos y la variación del ciclo hormonal.

La sensación de sofoco conlleva un aumento del calor corporal, provocando enrojecimiento en el rostro, sudor, una transpiración excesiva en todo el cuerpo, e incluso escalofríos. El grado de afectación de cada persona puede ser diferente, desde un simple aumento de la producción de sudor, hasta graves problemas de insomnio debido a una sintomatología más severa.

Tratamiento y prevención de la sudoración en la menopausia

Algunas mujeres aprenden a lidiar con los sofocos y los sudores nocturnos relacionados con la menopausia. De hecho consiguen continuar con su vida normal. Sin embargo, para otras mujeres el exceso de sudoración en la menopausia puede llegar a ser bastante inquietante.

Los médicos recomiendan que las mujeres intenten realizar algunos cambios en el estilo de vida para controlar los sofocos. Deben procurar convivir con estos cambios durante 3 meses antes de probar medicamentos.

Las mujeres afectadas por el exceso de sudoración en la menopausia pueden probar los siguientes métodos para reducir o prevenir los sofocos y los sudores nocturnos:

  • Evitar los desencadenantes. Algunos hábitos fomentan el sudor excesivo. Se debe evitar ingerir picante, cafeína y alcohol. También está desaconsejado fumar.
  • Usar ropa adecuada. Es recomendable usar ropa ligera y transpirable. También es buena idea vestir por capas, para poder ir quitando prendas en caso necesario.
  • Mantener un ventilador al lado de la cama. Esto ayudará cuando se experimenten sudores nocturnos.
  • Mantener la temperatura ambiente baja. Abrir las ventanas o usar el aire acondicionado para mantener la habitación a una temperatura fresca.
  • Tomar una ducha fría durante el día y antes de acostarse.
  • Dejar correr agua fría sobre las muñecas. Las muñecas tienen muchos vasos sanguíneos, por lo que dejar caer agua fría en ellas servirá para refrescarse rápidamente.
  • Mantén un peso saludable. Los sofocos pueden ser más frecuentes y severos si las personas tienen sobrepeso u obesidad. Se debe mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente y tener un estilo de vida activo.
  • Relájate y reduce el estrés. La respiración lenta y profunda y la meditación son técnicas que pueden ayudar a aliviar el estrés y reducir los sofocos.

Si el exceso de sudoración en la menopausia persisten y condicionan tu vida, debes consultar a un especialista. El médico puede prescribir algún tratamiento, como la terapia hormonal o la administración de antidepresivos, que pueden ayudar a controlar y minimizar estos efectos indeseados. Además, siempre puedes emplear un antitranspirante como Perspirex para mantener el sudor a raya.

Recomendaciones durante la menopausia

Otras recomendaciones para ayudarte en esta etapa de la menopausia.

  • Sé positiva: como decíamos al principio de este post, lo más importante es mantener una actitud positiva y optimista para que tu estado de ánimo no decaiga. Te recomendamos que aproveches para dedicar más tiempo a ti misma, a descubrir nuevas aficiones, y a cuidarte más.
  • Sigue un estilo de vida saludable: ya adelantábamos que puedes aumentar de peso en esta etapa, por lo que deberías modificar tu dieta comiendo más verduras y disminuyendo la ingesta de azúcares y grasas. No abuses de la sal y come sobre todo alimentos ricos en calcio y vitamina D, para evitar la osteoporosis.
    Son fuentes de calcio el yogur (pudiendo consumir varios al día), la leche y el queso (preferiblemente bajos en grasa), el pescado y las verduras; y alimentos como el salmón o el atún, la leche de soja, los cereales y el zumo de naranja te aportan también vitamina D.
    Complementa una alimentación equilibrada y rica en estos nutrientes practicando ejercicio físico de forma regular como caminar, correr o nadar.
  • Bebe mucha agua: es importante ingerir bastante líquidos para tener un correcto funcionamiento renal.
  • Huye del tabaco, el alcohol y la cafeína: su consumo puede provocar mayor riesgo de padecer osteoporosis, además de otras enfermedades, y pueden quitarte el sueño.
  • Relájate y evita el estrés: realiza meditaciones y procura controlar situaciones de nerviosismo para mantener un equilibrio emocional y sobrellevar mejor esta etapa.
  • Descansa adecuadamente: coge buenos hábitos de sueño para poder dormir lo suficiente y descansar correctamente.
  • Usa antitranspirantes: con el cambio hormonal que se produce durante la menopausia verás que aumenta tu sudoración; sufrirás los ya mencionados sofocos y también sudoración nocturna. Por lo que es de gran ayuda el uso regular de un buen antitranspirante como Perspirex Original, que te lo aplicas por la noche una o dos veces por semana y te mantiene controlado el sudor durante más de 3 días después de su aplicación.
  • Acude al ginecólogo: si observas síntomas que te molestan en tu día a día o que no puedes soportar, ve al médico para que te realice un seguimiento y te ofrezca otras soluciones para combatir esos efectos de la menopausia. Además, es imprescindible que te realice las pruebas médicas rutinarias pertinentes para revisar tus niveles de colesterol, glucosa, tensión, etc. y prevenir posibles enfermedades.