Rompemos 5 mitos sobre el sudor

13 septiembre, 2019 at 13:11

 

mitos sobre el sudor

Los mitos sobre el sudor no son más que eso, mitos. La transpiración es el mecanismo que tiene el ser humano para regular su temperatura corporal y evitar posibles deshidrataciones. Cuanto más acalorados nos encontremos, mayor sudoración produciremos. Dejaremos de sudar una vez que nuestro cuerpo alcance su equilibrio térmico.

El sudor se produce a nivel de las glándulas ecrinas y se elimina hacia el exterior a través de los poros. Al llegar a la superficie, el sudor se mezcla con el sebo de las glándulas sebáceas originando lo que se conoce como manto hidrolipídico, responsable de la suavidad y el correcto funcionamiento de la piel.

El sudor se mezcla en la superficie de la piel con el sebo o grasa procedente de las glándulas sebáceas para dar lugar al manto hidrolipídico o emulsión epicutánea, responsable del buen funcionamiento y suavidad de la piel, así como del mantenimiento de una temperatura corporal constante, evitando una posible deshidratación.

El sudor se compone de básicamente de agua (con un 95%) y electrolitos. Estos últimos forman parte del factor de hidratación natural (FHN), el sistema que mantiene una hidratación idónea en la piel. Además, en el sudor también hay presencia de ácido urocánico, que actúa como filtro frente a la radiación solar.

Mitos sobre el sudor

Para la gran mayoría, el sudor es algo sumamente desagradable e inoportuno. Sin embargo, acabáis de comprobar lo necesario que es para que el ser humano no se acalore ni deshidrate. Mantenerlo a raya servirá para que nuestra temperatura corporal sea la adecuada y no nos sintamos húmedos ni incómodos.

Es el momento de centrarnos en los 5 mitos sobre el sudor más extendidos:

1. Los hombres sudan más que las mujeres

Falso. Hombres y mujeres tenemos los mismos tipos de glándulas sudoríparas, con lo que segregamos el mismo tipo de sudor. La cantidad de sudor depende exclusivamente de cada persona y su genética, independientemente de su sexo.

Cuánto más en forma se esté o más corpulento se sea, tendremos más masa corporal y, para refrigerarla, necesitaremos sudar más. Además, según los estudios llevados a cabo por el Instituto Nacional de Salud, se ha demostrado que cuanto más ejercicio realicemos, produciremos una mayor cantidad de sudor.

2. Con el sudor eliminamos el alcohol que hemos tomado

Falso. Cuando consumimos alcohol es el hígado el órgano encargado de metabolizarlo. Lo eliminamos del cuerpo por vía renal. Prácticamente ni siquiera hay trazas de alcohol en el sudor.

La única relación plausible entre alcohol y sudor es que, al consumir bebidas alcohólicas, algunas personas suden algo más.

3. El sudor hace que el vello crezca más deprisa

He aquí otro errado mito sobre el sudor. Las glándulas sudoríparas se localizan en las capas profundas de la dermis. No tienen relación alguna con las glándulas sebáceas ni los folículos pilosos. Por ello, es imposible que sudar provoque un crecimiento de vello más rápido de lo habitual.

4. El sudor provoca manchas amarillas

Error. El sudor es incoloro. Sin embargo, cuando entra en contacto con la grasa y bacterias de la piel, puede llegar a teñir la ropa de un color amarillento.

Podrás evitar estas manchas siempre que apuestes por las ropas holgadas y de tejidos transpirables como el algodón o el lino.

5. ¿Los antitranspirantes son peligrosos?

Tampoco. Según algunos estudios como el de Diario del Instituto Nacional Americano del Cáncer  hay lugar a dudas.  Las sales de aluminio que se emplean en la formulación de los antitranspirantes no conllevan riesgos para la salud. Por ello, si quieres evitar que el sudor haga acto de presencia cuando menos lo esperas, emplea Perspirex de forma segura.

Ya lo sabéis, la sudoración es el mecanismo fisiológico y natural para regular la temperatura corporal. Dejad de lado los mitos sobre el sudor y controlarlo con un buen antitranspirante.