Sudor en bebés, ¿Qué puedo hacer?

May 20, 2014

Hasta que todo recién nacido adquiere la capacidad de regular su temperatura corporal han de pasar unos meses de adaptación a su nuevo medio. Este es el motivo principal por el que se produce tanto sudor en bebés, aunque no debemos olvidar el hecho de que también podemos provocarles nosotras mismas dicho sudor si los abrigamos en exceso, la habitación en la que se encuentran es demasiado calurosa, realizan un sobreesfuerzo durante la lactancia o cualquier otro tipo de eventualidad.

Todo esto es normal, no hay de qué preocuparse. Pero sí que podemos mejorar el estado de bienestar del pequeño, especialmente durante los meses de verano e invierno; en el primer caso las temperaturas se disparan y el calor aprieta, haciéndonos sentir cansados casi todo el rato; en el segundo ocurre todo lo contrario, hace tanto frío que tendemos a vestir a nuestros bebés con demasiada ropa.

Los consejos a seguir para controlar el sudor en bebés son sencillos y están al alcance de todos:

  1. Mantener al bebé hidratado es primordial, con lo que debemos ofrecerle líquidos a menudo.
  2. Refrescarle el rostro o incluso dale baños de agua le ayudará a recuperar su temperatura corporal ideal de forma rápida.
  3. Vestirle con ropas de algodón o lino en verano, que al ser más ligeras reducen la sensación de calor. En invierno no le abrigues en exceso: es preferible vestirle con pocas prendas que le mantengan aislado del frío que con varias capas de ropa.
  4. La casa debe tener una temperatura media de unos 25 grados centígrados. Es decir, debemos tener cuidado con el empleo de aires acondicionados y ventiladores en verano o calefactores en los meses de frío.
  5. Los bebés más pequeños no son capaces de girarse por sí mismos, con lo que si les movemos de vez en vez, evitaremos la aparición de irritaciones de piel debidas al sudor en espalda, cabeza y extremidades. Sin olvidarnos, claro está, de estar atentos al pañal, que cambiaremos cada vez que se manche… aprovechando para dejarle un ratito sin él, si la temperatura lo permite.
  6. Olvídate de salir de casa en las horas de más calor en los meses de primavera y verano. Reserva las horas de paseo para las primeras horas del día o una vez que haya caído la tarde. Además, si el paseo se alarga más de lo habitual, no te olvides de las toallitas, o mejor aún, un pulverizador lleno de agua para refrescar al bebé (especialmente si acudes a la piscina, a la playa o al campo).

Teniendo todo esto en mente, debemos tener claro que a los bebés no les podemos aplicar cremas, antitranspirantes ni cosméticos de ningún tipo, ya que su piel es delicada y, además, no debemos impedir la sudoración, necesaria para refrigerar su pequeño cuerpecito, que, al ser más compacto que el de un adulto, por lo general tiende a sudar más.  Si ves que, una vez seguidos estos consejos, tu bebé suda en exceso, acude al pediatra y explícale el caso lo más detalladamente posible.

Foto en CC: Flickr/AndrewMorrell