Sudor, endorfinas y energía la recompensa por practicar deporte

30 abril, 2020 at 18:54

 

chica ejercitandose

 

Sudor, endorfinas y energía es lo que terminamos buscando a la hora de ejercitarnos de manera regular. No es de extrañar pues, al sudar sentimos que quemamos grasas; al terminar nos sentimos cansados pero llenos de energía y; por último, las endorfinas que liberamos nos convierten en personas alegres y satisfechas de sí mismas.

Es decir, las recompensas que obtenemos al ejercitarnos merecen la pena. Por ello, vamos a centrarnos un poquito más en desarrollarlas.

Sudor, endorfinas y energía

Es probable que tu primera motivación para hacer deporte sea estar en forma. El primer síntoma de tu esfuerzo físico será la aparición del sudor. Esta sudoración, segregadas por las glándulas sudoríparas, es el comando que manda nuestro cerebro para regular la temperatura corporal. Al movernos durante el ejercicio, nuestro organismo se calienta más de lo habitual y, para compensarlo, comenzamos a sudar.

Sudor

Sudor y deporte van de la mano. Sin embargo, no sudarás o quemarás calorías de más por someterte a entrenamientos más duros. La cantidad de sudor que segregamos depende de la edad, nuestra genética y de la humedad y temperatura ambiente a la que estamos sometidos.

Cuanta más grasa tengamos acumulada o más desarrollada la masa muscular, mayor será la cantidad de sudor que generemos. Sí, las personas musculosas y en forma sudarán mucho más que alguien que esté comenzando su andadura deportiva. Lo mismo ocurre con aquellos individuos que padezcan sobrepeso u obesidad.

Esto se debe a que, al tener más grasa o mayor cantidad de músculo, el organismo debe esforzarse más en equilibrar su temperatura. De ahí que la cantidad de sudor generada sea algo más elevada de lo normal.

Según gocemos de mejor condición física, la eficiencia de nuestro sistema de regulación de calor se optimiza, refrescándonos más rápido. Esto se traduce en poder ejercitarnos a un nivel cada vez más avanzado.

En cuestión de edad, cuanto más mayores seamos menos sudaremos. Se debe a que, con el paso de los años, las glándulas sudoríparas también envejecen y les cuesta más llevar a cabo sus funciones. Por ello, la sudoración en personas mayores es poca o inexistente.

No te dejes engañar, la sudoración no elimina grasa corporal ni quema calorías. El sudor solo aparece como consecuencia de la regulación de temperatura. Se compone mayoritariamente de agua, electrolitos, minerales, sales, urea y lactato. Nunca de lípidos, es decir, grasas. Eso sí, puesto que al sudar eliminamos sales y minerales, es vital que al ejercitarte bebas mucho líquido.

Endorfinas

Como todos sabéis, al ejercitarnos liberamos endorfinas. Estas hormonas de la felicidad provocan que nos sintamos alegres y satisfechos con nosotros mismos.

Las endorfinas tienen una doble función:

  • Al contar con una estructura química similar a la de la morfina, generan sensación de bienestar cada vez que finalizamos nuestra sesión deportiva.
  • Además, son hormonas capaces de estimular. Con cada ejercicio, se liberan altas cantidades de endorfinas, lo que al hacernos sentir mejor también nos animan a esforzarnos un poquito más. Básicamente son como una inyección de energía para seguir hacia adelante.

Energía

Para poder quemar energía con el ejercicio, primero necesitamos aportar combustible a nuestro cuerpo. Los músculos, al ejercitarse, necesitan de la energía proveniente de los alimentos. De lo contrario no podrá funcionar en la conversión de energía en trabajo.

De ahí la importancia de realizar ejercicio rutinario y llevar una dieta sana y rica en nutrientes esenciales. Con esto favoreceremos un rendimiento energético óptimo diario.

Sudor, endorfinas y energía son tres beneficios claves de la práctica del deporte. El hecho de que ponerte en forma te hace sentir feliz, con más ganas de enfrentarte a todo y sentirte bien contigo mismo no es baladí. Ponte en forma, come bien y a disfrutar de la vida.