Nerviosismo y sudor, dos problemas que se retroalimentan

December 18, 2014

 

Cada vez que nos ponemos nerviosos el ritmo cardíaco se acelera y la temperatura corporal se eleva. La única manera que tiene el organismo para regular este exceso de calor es a través del sudor, por eso resulta importante entender que nerviosismo y sudor van de la mano.

Este proceso es completamente normal. Nadie se libra de él. Ahora bien, hay personas que ante el menor estímulo provocado por el estrés padecen sudoración excesiva, lo que convierte el proceso en dos problemas que se retroalimentan; los nervios provocan sudor en exceso y al sudar aparece el estrés provocando mayor sudoración.

La clave para comenzar a superar el problema de la sudoración por nervios o estrés consiste en relajarse. Sí, es más fácil decirlo que lograrlo, pero a continuación os dejamos una serie de consejos para que la tarea sea más sencilla:

  • Respira con la boca cerrada. Es decir, inhala aire por la nariz y procura hinchar el abdomen, no el pecho. Expulsa el aire lentamente por la boca. El objetivo es conseguir disminuir las palpitaciones del corazón y con ello el ritmo cardíaco.
  • Olvídate de los que te rodean. Prácticamente nadie nota que estás nervioso y, en caso de hacerlo, no suele importarles.
  • Deja que el sudor y los nervios se vayan por sí solos. Si te empeñas en secarte y padecer lo único que conseguirás es tener más estrés y mayor sudoración.
  • Piensa en positivo. Centrarte en lo mal que lo estás pasando a causa del sudor no te ayudará en nada. Es mucho mejor traer a la mente algo que te haga feliz como tu pareja, un logro reciente, tus hijos, tu mascota… Nunca olvides que los nervios te hacen que la situación te parezca peor de lo que realmente es.

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