Sudoración excesiva o Hiperhidrosis. Causas y mejores remedios

July 13, 2021

Hombre secándose el sudor de la camiseta con un ventilador.

También conocida como hiperhidrosis, la sudoración excesiva es un trastorno que afecta alrededor del 4% de la población. Si bien la producción de sudor es un proceso natural muy necesario para la regulación de las funciones vitales de nuestro organismo, cuando la cantidad de sudor es mayor de lo habitual supone un gran problema para aquellas personas que lo sufren.

Un aumento de la sudoración afecta de manera directa a la piel de determinadas zonas, que están constantemente húmedas. La piel puede enrojecerse, inflamarse, e incluso agrietarse y sufrir todo tipo de infecciones.

Hay personas que padecen de sudoración excesiva sin motivo aparente, y en algunos casos puede deberse a un síntoma secundario de alguna enfermedad metabólica o cambio hormonal. Para saber cómo actuar primero es necesario conocer a qué se debe la hiperhidrosis, comenzando por lo más básico: la función de las glándulas sudoríparas.

El proceso fisiológico de la sudoración forma parte de los mecanismos de regulación de nuestro cuerpo. Sin embargo, cuando se suda más de lo normal sin ningún motivo aparente, puede llegar a convertirse en una gran preocupación.

¿Por qué se produce la sudoración excesiva y cómo se puede tratar este problema? Existen varios motivos y tratamientos posibles según las necesidades de cada paciente.

¿Qué es la sudoración excesiva o hiperhidrosis?

La sudoración excesiva es un tipo de afección de las glándulas sudoríparas que provoca una producción de sudor mayor a la habitual. Una persona con hiperhidrosis puede sudar incluso si la temperatura de su cuerpo es normal, ya que sus glándulas son hiperactivas.

Este estado de sudoración incontrolable suele ser muy molesto para los pacientes afectados, provocando grandes molestias sociales y trastornos psicológicos.

Tipos

Pueden darse dos tipos de hiperhidrosis según la zona en la que hay mayor producción de sudor:

  • Hiperhidrosis primaria: sudoración excesiva focal en manos, pies y axilas mayoritariamente, sin causa aparente.
  • Hiperhidrosis secundaria: sudoración como síntoma de otra afección médica, que se presenta en todo el cuerpo o de manera focal en una zona.

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Sudoración excesiva en cualquier momento o durante todo el día.
  • Sentir como si las glándulas sudoríparas estuvieran activadas constantemente.
  • Nivel de sudoración que afecta a las actividades diarias en el terreno personal y profesional.
  • Pies y manos fríos y húmedos.
  • Deshidratación (sed constante).
  • Dificultad para desempeñar tareas cotidianas debido a la cantidad de sudor.

Problemas de la sudoración excesiva

Cuando una persona sufre de hiperhidrosis, con una producción de sudor mucho mayor a la cantidad que se consideraría normal, puede sentir múltiples inconvenientes en su vida diaria. La sudoración excesiva causa con frecuencia angustia emocional, impidiendo realizar muchas de las actividades cotidianas, e incluso provocando retraimiento social.

Además del exceso de sudor que mancha la ropa y pone en evidencia a las personas que sufren esta afección, pueden producirse otras complicaciones.

Una de las más comunes es la sudamina, o irritación de la piel. Al estar en constante contacto con la humedad, los poros de la piel se obstruyen e inflaman, enrojeciéndose y provocando un sarpullido muy común en niños, pero también en adultos.

El mal olor corporal, o bromhidrosis, es otra complicación frecuente en personas que tienen sudoración excesiva, cuando no es posible llevar a cabo una buena higiene constante. Los compuestos excretados a través de las glándulas sudoríparas, junto con las células muertas y otros restos de la piel, se descomponen debido a la actividad de las bacterias y levaduras, liberando un olor desagradable.

¿Por qué tengo hiperhidrosis?

La hiperhidrosis tiene una incidencia de alrededor del 3% en la población, afectando por igual a hombres y mujeres. Este problema puede darse también en niños, y sobre todo se manifiesta a partir de la pubertad, como es el caso de la hiperhidrosis primaria, la presentación de la sudoración excesiva más frecuente.

El sudor se produce para mantener el cuerpo fresco en situaciones de aumento de la temperatura. No obstante, hay algunas personas que sudan más que otras, o que presentan una mayor sudoración antes situaciones de estrés o miedo.

Las personas con hiperhidrosis presentan unas glándulas sudoríparas con mayor actividad. Aunque no se conoce la etimología concreta de esta afección, podría tener un componente hereditario. Esta sudoración excesiva es la que se conoce como hiperhidrosis primaria, y suele afectar a las manos, los pies y las axilas. Otras zonas muy comunes son el rostro, el cuero cabelludo y la zona genital.

Cuando la sudoración en exceso está ocasionada por algún tipo de problema de salud, se denomina hiperhidrosis secundaria y se presenta en todo el cuerpo o en una zona concreta.

¿Por qué el sudor es un mecanismo de regulación térmica?

El cuerpo humano es un sistema complejo que necesita mantener una temperatura constante para llevar a cabo sus funciones básicas. Para que no se vea afectado por las variaciones de temperatura corporal, la sudoración es un mecanismo muy preciso que ayuda en la regulación de la temperatura corporal.

Gracias al sudor, el cuerpo libera calor, refrescando la piel cuando se produce la evaporación del sudor al contacto con el exterior. Esta regulación es de suma importancia cuando hay una temperatura ambiente elevada, pero también en situaciones de tensión en la que el organismo aumenta la temperatura y necesita bajarla rápidamente.

Causas de la hiperhidrosis

Más allá de los mecanismos de termorregulación naturales que se dan en el cuerpo humano, existen algunos problemas físicos que causan hiperhidrosis secundaria. Entre ellos se pueden destacar los siguientes:

  • Infecciones
  • Ansiedad
  • Menopausia
  • Hipertiroidismo
  • Trastornos del control de la glucemia
  • Enfermedad coronaria
  • Enfermedad pulmonar
  • Accidente cerebrovascular
  • Lesión medular
  • Enfermedad de Párkinson
  • Cáncer

Existen algunos tipos de medicamentos que podrían provocar una sudoración intensa, ya sea por un abuso de su consumo o por la abstinencia ocasionada por la toma de opioides. El consumo excesivo de otras sustancias altera el nivel de sudoración, ocasionando una sudoración generalizada.

¿Por qué tengo sudoración excesiva en todo el cuerpo?

A diferencia de la hiperhidrosis primaria, que suele estar localizada en una zona limitada a las axilas, palmas de las manos, plantas de los pies y otras regiones específicas, la sudoración excesiva secundaria puede ser focal o generalizada.

La forma de manifestación más frecuente de la hipersudoración secundaria es a través de una mayor actividad de las glándulas sudoríparas de todo el cuerpo. Esta sudoración excesiva en todo el cuerpo es consecuencia de alguna de las causas ya mencionadas, como la presencia de algún tipo de tumor maligno, problemas de estrés o ansiedad, insuficiencia respiratoria, diabetes o alteraciones de la glándula tiroidea.

Además de estos problemas de salud, algunas personas padecen un problema de sudoración nocturna excesiva, que puede estar o no relacionada con la hiperhidrosis secundaria.

¿Por qué tengo sudoraciones nocturnas?

Muchas personas que no suelen tener problemas de sudoración en su día a día, se levantan cada mañana con las sábanas empapadas en sudor. La sudoración excesiva nocturna es incluso más común en la población, afectando sobre todo al sexo masculino y a la mujer madura.

El consumo de pastillas, tomar alcohol antes de dormir, los cambios hormonales y los problemas respiratorios que se acentúan durante el sueño, son algunas de las causas más comunes.

¿Tú también te preguntas ‘por qué me da sudoración nocturna cuando no tengo ningún problema de hiperhidrosis durante el día’? Es el momento de analizar tus hábitos nocturnos y ponerle solución para que no se convierta en un problema.

¿Cómo se diagnostica?

Es una buena idea hacer un seguimiento sobre el nivel de sudoración: ¿llega a impedir las actividades diarias? Haz una lista de los problemas que la sudoración excesiva te ocasiona y enséñasela a tu médico. Algunas ideas:

  • ¿Cuántas veces al día te duchas o cambias de ropa?
  • ¿Llevas siempre contigo “repuestos” para ayudarte a manejar el sudor? (Calcetines extra, antitranspirantes, servilletas, toallas…).
  • ¿Necesitas comprarte ropa más a menudo de lo normal porque tu sudor la estropea?
  • ¿Alguna vez has estropeado papeles, material de oficina, etc debido a tu sudoración?
  • ¿Sufres infecciones o irritaciones de la piel, especialmente durante los meses más cálidos del año?

Tratamiento de la hiperhidrosis

¡Según el tipo de sudoración excesiva que presente cada persona, se puede recurrir a un tratamiento u otro para controlar este mecanismo de regulación corporal.

En el caso de la hiperhidrosis secundaria, lo más recomendable es acudir a un médico y tratar correctamente el problema de salud que provoca esta afección. En la mayoría de los pacientes, suele haber muy buenos resultados cuando la hipersudoración corresponde a un síntoma secundario de otra afección médica.

El uso de antitranspirantes tópicos es una excelente opción para combatir la sudoración focal, escogiendo el producto más adecuado según la zona a tratar. Perspirex ayuda a disminuir el flujo de sudor de manera eficaz, en zonas del cuerpo concretas como axilas, manos y pies, con tan solo aplicarlo de 1 a 3 veces por semana.

La sudoración excesiva es un problema más común de lo que piensan muchas de las personas que lo sufren a diario. Conocer la causa es el primer paso para encontrar la solución más eficiente tratando la afección de de la forma más adecuada y evitando las consecuencias que tiene la hiperhidrosis a nivel psicológico y social.

Cómo evitar la sudoración excesiva en verano

Mujer con el brazo levantado y sudor en la camiseta

 Como es lógico, el verano es una época especialmente delicada debido a las altas temperaturas, que pueden jugarnos una mala pasada con el sudor. Pero no te preocupes: con esta serie de consejos podrás disfrutar de los meses de verano sin sudar la gota gorda.

  1. Escoge ropa de tejidos transpirables como el algodón, el lino o la seda. Los colores oscuros atraen la radiación solar e incrementan la sensación de calor, por lo que es recomendable evitarlos siempre que sea posible. Las prendas demasiado ceñidas tampoco son aconsejables.
  2. ¡No te olvides de la ropa interior! La comodidad y la transpiración también son importantes en estas prendas. Durante los meses de calor es mejor huir de sujetadores demasiado ceñidos, fajas que aprieten el estómago, etc.
  3. Para los pies, da prioridad a las sandalias y zapatos abiertos, ya que permiten que los pies respiren y se ventilen. Si tiendes a sudar por los pies, las sandalias de esparto son una buena solución para disimular el exceso de sudor y mantener los pies frescos.
  4. Protégete de los cambios bruscos de temperatura, ya que pueden desencadenar la sudoración (incluso si son de calor a frío). Intenta llevar siempre contigo una chaqueta u otra prenda de abrigo ligera para estar preparado.
  5. Una buena higiene es importante todo el año, pero aún más en verano. Asegúrate de escoger un jabón suave y adecuado a tu tipo de piel.
  6. El verano es el momento ideal para reforzar tu rutina anti-sudor. Además de tu desodorante habitual, que te ayudará a combatir el mal olor, puedes usar un antitranspirante como Perspirex para reducir la sudoración. Este tipo de productos deben aplicarse por las noches, con la piel limpia y seca.
  7. La depilación mejora la evaporación del sudor y ayuda a combatir el mal olor, pero ten cuidado: es recomendable esperar al menos 48 horas para aplicar antitranspirante después de depilarse las axilas.
  8. Si a pesar de estos consejos sigues sufriendo sudoración molesta y continua, ha llegado la hora de visitar al dermatólogo. Este especialista podrá recomendarte el tratamiento más adecuado para olvidarte del problema del sudor.

Hiperhidrosis e imagen personal: ¿cómo mejorar la autoestima?

La valoración que tengamos de nosotros mismos es un ingrediente esencial de nuestra felicidad, ya que las personas seguras de sí mismas son capaces de afrontar los retos de la vida con mayor confianza y por tanto salir airosos de ellos. El exceso de sudor puede tener un efecto negativo sobre la autoestima: la percepción de tener una mala imagen personal y el miedo a que el exceso de sudor sea percibido por otros puede llevar a los afectados de hiperhidrosis a evitar aquellas situaciones personales o sociales que implican tener contacto físico con otras personas o simplemente exponerse ante ellas. Dado que la autoestima se forma a lo largo de la vida, las malas experiencias relacionadas con el sudor hacen que “aprendamos” a no confiar en nosotros mismos.

La buena noticia es que es posible mejorar nuestra autoestima. En el camino a una autoimagen más saludable, los siguientes consejos nos pueden servir de ayuda:

  • En primer lugar, es importante entender que la autoestima negativa está relacionada con una distorsión del pensamiento. Las personas con baja autoestima tienen una visión poco realista de la opinión y expectativas de otros. Por ejemplo, pueden pensar que todo el mundo se da cuenta de su sudor y hace comentarios negativos sobre ello, cuando en realidad la gente no le da excesiva importancia o ni siquiera percibe el problema.
  • El pensamiento positivo es una técnica muy valiosa para mejorar nuestra autoestima. Debemos tratar de ver el lado bueno de las situaciones y enfocarnos en la solución en lugar de en el problema. Una buena idea es apoyarnos en afirmaciones para ir sustituyendo los pensamientos negativos sobre nosotros mismos.
  • No hay que generalizar: una experiencia negativa no equivale a un desastre total en todas las áreas de nuestra vida. Además, siempre se pueden sacar lecciones para evitar repetir los mismos errores en el futuro.
  • Ser conscientes de nuestros logros o éxitos en el pasado nos proporciona el impulso necesario para volver a conseguirlos y superarlos en el futuro.
  • Debemos evitar compararnos con los demás. Cada persona es única, con sus propias virtudes y defectos, y como tal debemos aceptarnos.
  • Aceptarse a uno mismo no quiere decir renunciar a ser mejor cada día. Para llevar a cabo con éxito nuestros proyectos de mejora personal, es necesario empezar con una meta clara y realista, por ejemplo: no dejar que el sudor nos impida disfrutar de nuestras actividades preferidas.

La importancia de la higiene en personas con sudoración excesiva

El aseo personal es muy importante en todos los aspectos, pero además cobra otra dimensión en el caso de los individuos que padecen los efectos de la sudoración excesiva. En esta coyuntura, la higiene resulta fundamental para conseguir que las bacterias no encuentren un caldo de cultivo en el que hacer de las suyas.

Porque el sudor en sí mismo no es el responsable del mal olor corporal. Son esas bacterias las que anidan en nuestra piel y, con su proceso natural de descomposición de componentes químicos, imprimen un olor más desagradable a nuestro sudor, en especial en las zonas donde más se acumulan: axilas, pies e ingles.

El sudor excesivo puede provocar depresión

En la actualidad se han estudiado diversos casos en los que se ha confirmado que el sudor excesivo puede provocar depresión. De hecho, centrándonos en las cifras de los estudios, se ha confirmado que cerca de un 30% de las personas que padecen sudor excesivo son más proclives a sufrir de ansiedad o depresión.

A pesar de los resultados, aún no queda muy claro si la depresión es causa de la hiperhidrosis o viceversa pero sí que la relación es patente con lo que, al lograr controlar el sudor excesivo, los síntomas de depresión y ansiedad se aliviarán considerablemente.

Esta noticia, sin duda, es de lo más optimista para todas aquellas personas que padecen de hiperhidrosis o exceso de sudor. Basta con poner los medios adecuados para mantener el sudor a raya y la sensación de nervios, incomodidad y vergüenza quedará relegada al olvido para siempre. Es más, si sufres algo de depresión o ansiedad, sabrás de antemano que controlando el sudor tu estado de ánimo mejorará al igual que lo hará tu salud en general.