Sudoración Excesiva: cómo saber cuándo es patológico

24 marzo, 2020 at 10:45

sudoración excesiva

La sudoración excesiva, también conocida como hiperhidrosis, es una patología. Se manifiesta cuando la persona suda en exceso y este sudor no se corresponde con la temperatura corporal. Esta enfermedad puede ocurrir en cualquier época del año.

Existen dos variantes de esta patología:

Hiperhidrosis primaria

Es el tipo de sudoración excesiva más común. Se desconoce cuál es su origen, pero se asocia a pacientes con niveles altos de estrés o nervios. El exceso de sudor aparece como consecuencia de una activación excesiva del sistema parasimpático.

Los primeros síntomas de hiperhidrosis primaria suelen aparecer en la infancia y adolescencia. Es una patología que, una vez hace acto de presencia, acompaña al paciente de por vida.

Hiperhidrosis secundaria

En el caso de este tipo de hiperhidrosis, suele ser un efecto secundario de otras patologías. Tratando las otras enfermedades, la sudoración excesiva secundaria se controla y desaparece.

El exceso de sudor se focaliza en zonas determinadas del cuerpo como las manos, los pies y las axilas. En los casos más graves el paciente podría experimentar eccemas, roces y hasta descamación en las manos. Aun así, ninguno de estos síntomas es grave y, como ya hemos dicho, tratando la patología primaria que provoca la sudoración excesiva, se controla esta problemática.

Las patologías primarias capaces de desencadenar una hiperhidrosis secundaria son los trastornos tiroideos, la diabetes y la ingesta de determinados medicamentos.

Controlar el exceso de sudor

El exceso de sudoración tiene solución. Sí, la hiperhidrosis es una patología que no puede prevenirse, pero es posible hacerle frente. Uno de los tratamientos más habituales consiste en inyectarse Botox. Es altamente eficaz y no tiene asociados grandes efectos secundarios.

Este tratamiento se aplica en pocas sesiones y básicamente consiste en que el profesional inyecta la toxina botulínica en las axilas o en las manos. Los pinchazos se toleran bastante bien en las axilas. Para las manos suele emplearse un anestésico local para que las inyecciones no resultan tan molestas.

Además de estas inyecciones, siempre que el paciente lo necesite, se le trata también con terapias conductuales. La sudoración excesiva puede resultar muy molesta e incómoda, haciendo que el paciente esté sometido a altos niveles de estrés y ansiedad. Al ponerle freno al sudor, el problema físico desaparece. Las terapias conductuales le ayudan a superar un estado anímico bajo y estresado.

Por último, siempre puedes ponerle freno al sudor con ayuda de un buen antitranspirantePerspirex te ayuda a controlar la sudoración excesiva con una sola aplicación cada 3 o 5 días. No permitas que la transpiración te amargue el día y apuesta por Perspirex.