Sudoración excesiva y ejercicio físico

March 23, 2012

Sudar el exceso de calorías

La hiperhidrosis o sudoración excesiva es un problema que afecta seriamente a la calidad de vida de quienes la sufren, hasta el punto de convertirse en un obstáculo para realizar algunas actividades cotidianas.  Sin embargo, el ejercicio físico no debería ser una de ellas, ya que no solamente aporta numerosos beneficios para la salud sino que incluso podría ser de ayuda a la hora de controlar el problema del sudor.

¿Por qué sudo mucho cuando hago ejercicio físico?

La actividad física eleva la temperatura corporal y en consecuencia incrementa la sudoración de manera global (aunque algunos afectados de hiperhidrosis localizada perciben que la sudoración en las zonas afectadas disminuye mientras se practica ejercicio). En circunstancias normales se pierde alrededor de un litro de sudor por cada hora de ejercicio, cantidad que se puede multiplicar en el caso de una persona con hiperhidrosis. Por ello, la primera medida que se debe tener en cuenta es asegurarnos de reponer los líquidos perdidos para evitar el riesgo de deshidratación. La alimentación también es un factor importante: algunos alimentos como la col, el ajo o la cebolla producen una sudoración de olor más intenso, por lo que deben evitarse antes de hacer ejercicio.

Si usas antitranspirante de manera habitual, es posible que te preguntes si el uso de productos antitranspirantes es compatible con la práctica de ejercicio y cómo afecta a la sudoración en estos casos.  Los antitranspirantes  extra eficaces a base de cloruro de aluminio no pierden su efecto aunque se realice ejercicio. Dado que la actividad intensa incrementa la sudoración y que la aplicación de estos productos no debe sobrepasar el 10% de la superficie corporal, el antitranspirante no evitará por completo la sudoración pero sí hará que esta sea más controlada.

Por último, recuerda que no es imprescindible ir al gimnasio todos los días para estar en forma. 40 minutos de actividad moderada entre 3 y 5 veces por semana son suficientes para disfrutar de los beneficios del ejercicio. La manera más segura de ser constantes es buscar una actividad que nos guste. Si te agobia el problema del sudor, una buena opción puede ser la natación: aunque al nadar también se suda, el estar sumergidos en agua hace que no lo notemos. También puedes probar con actividades más tranquilas como yoga, tai chi o pilates.

Beneficios del ejercicio para la sudoración excesiva

Si padeces de sudoración excesiva, probablemente intentes evitar las situaciones que te hacen sudar aún más, como es el caso del ejercicio. Pero si no te mantienes activo físicamente, puedes perderte una serie de beneficios entre los que está la reducción de la producción de sudor.

El ejercicio puede ayudar a reducir el sudor cuando este está relacionado con la presencia de toxinas en el cuerpo. La sudoración es una de las formas en las que el cuerpo trata de deshacerse de las estas sustancias. Se trata de un proceso totalmente natural, pero esto no es un gran consuelo cuando tu cuerpo produce sudor mientras tú intentas seguir con tu día a día. Por eso, es preferible dar una pequeña ayuda a tu cuerpo mediante la práctica regular de ejercicio. De esta manera, eliminas la necesidad de sudar en los momentos en que la sudoración excesiva puede resultar menos apropiada.

El ejercicio también puede servir de ayuda cuando la sudoración va unida al exceso de peso , ya que existe una conexión entre los kilos de más y el sudor. Cuanto más se acerca una persona a su peso ideal, más se reducen los problemas asociados al sobrepeso, uno de los cuales es la sudoración excesiva. Si tienes sobrepeso pero no estás seguro de que este problema tenga relación con el sudor, perder peso podría ser un saludable “experimento” que quizás aporte la solución a la sudoración. Además, podrás disfrutar de todos los demás beneficios de adelgazar: mejor autoestima, más energía, mejor estado de forma, etc.

Se cree que la causa de la hiperhidrosis reside en un mal funcionamiento de los mecanismos que regulan la producción del sudor, probablemente en el sistema nervioso simpático. Parte del problema está en saber exactamente cuál es su desencadenante. Sin embargo, sea cual sea la causa, si haces todo lo posible por conseguir un cuerpo saludable en todos los sentidos, hay una buena posibilidad de que también mejore el problema de la sudoración. Realizando ejercicio físico de forma regular estás ayudando a tu organismo a funcionar de manera más eficiente. En pocas palabras, cuanto más cuides de tu cuerpo, mejor funcionará.

¿Es bueno sudar al hacer ejercicio?

Sudar siempre es bueno. Es la manera que tiene el cuerpo de regular nuestra temperatura, por lo tanto, haciendo deporte también es positiva la aparición del sudor. El problema aparece cuando sudamos en exceso.

Todos estamos acostumbrados a llevar nuestra toalla al gimnasio. Con ella vamos secando esas gotas de sudor que aparecen al hacer ejercicio de cierta intensidad. Sin embargo, no todo el mundo suda igual en el gym. Seguro que has notado que hay quien apenas están recubiertos por una fina capa de sudor y que otras personas acaban sus actividades mucho más mojadas.

Sudar depende de muchos factores. Entre ellos se encuentran cuestiones tan dispares como la edad, el sexo, el número de glándulas sudoríparas, la aparición de ciertas enfermedades… Existen ciertas curiosidades, como el hecho de que los deportistas delgados suden más copiosamente al iniciar la rutina, justo cuando su cuerpo aún está más frío. Es una cuestión de eficiencia.

Evidentemente, hemos de tener en cuenta otro tipo de cuestiones como la calidad del tejido de nuestra ropa deportiva o si somos demasiado sedentarios y estamos comenzando con esto del deporte.

Sin embargo, existe la creencia de que sudar copiosamente mientras ejercitamos nuestro cuerpo nos ayuda a perder peso y ganar músculo. Esto no siempre es así y debe quedar claro que si, además, sudas excesivamente, podrías perder un exceso de sodio, con las repercusiones que ello conlleva para la salud.

Obsérvate y estate alerta para saber si tu nivel de sudor en gimnasio se adecua al tipo de ejercicio y a la intensidad con que lo estás realizando. Si por algún motivo crees que tu sudor es excesivo, además de hidratarte más que otras personas y tomar algún suplemento que te haga recuperar las sales minerales, deberías consultar con un especialista por si fuera indicativo de alguna anomalía.