¿Sudoración nocturna? Todo lo que necesitas saber

November 30, 2011

Intimidad-en-pareja

Aquellas personas que padecen sudoración nocturna se ven muy afectadas en la calidad de su descanso debido a lo incómodo que resulta un exceso de humedad mientras dormimos. Al margen de la incomodidad que supone y de que puede afectar a la calidad del sueño, la sudoración nocturna se convierte en un problema cuando se comparte el lecho con la pareja, ya que un exceso de sudor nocturno puede molestar a nuestro compañero, o avergonzarnos hasta incluso limitarnos en inhibirnos de cara a las demostraciones afectivas.

Los sudores nocturnos y la intimidad en la pareja

Como tantas otras molestias, el exceso de sudoración también puede minar nuestra confianza y, por ello, afectar a la intimidad con nuestra pareja. Lo más probable es que seamos nosotros mismos quienes magnifiquemos la situación, pero aún así nos provocará incomodidad tanto en el caso de hombres como de mujeres.

De todos modos, en la mayoría de los casos la sudoración nocturna es una molestia bastante inofensiva y fácilmente remediable. Por norma general, está relacionada con una temperatura excesivamente alta en la habitación y eso podremos solventarlo con sencillez.

Ante esta situación debemos plantearnos el tipo de ropa que llevamos a la hora de dormir. Puede que el pijama sea demasiado grueso… o incluso que la ropa de cama no sea la más adecuada para nosotros. Basta con modificar estos aspectos de nuestra vida para paliar la sudoración nocturna y volver a tener una intimidad en pareja ideal.

Eso sí, si vemos que aun modificando nuestra rutina la sudoración excesiva no disminuye, debemos acudir a nuestro médico de cabecera para comentárselo, pues existen diversos fármacos y enfermedades que, como efecto secundario, provocan este exceso de sudor. Por supuesto siempre contaremos con la inestimable ayuda de Perspirex, todo un especialista en aliviar las molestias ocasionadas por el sudor.

Principales causas de sudoración nocturna

Existen una serie de factores que favorecen la sudoración nocturna. Aquí os dejamos las 8 causas principales de sudoración nocturna y qué podéis hacer al respecto:

  1.  La habitación está demasiado caliente.
  2.  Menopausia. Los cambios hormonales en el cuerpo durante la menopausia pueden incrementar el sudor durante la noche.
  3. Falta de agua. Si estamos deshidratados, nuestra temperatura corporal será superior.
  4. El colchón absorbe demasiado calor. La mayor parte del calor de nuestro cuerpo es retenido por el colchón. Por ello, durante las primeras horas podemos dormir sin problemas; más tarde, el colchón ya no puede absorber más calor y empezamos a sudar para reducir la temperatura corporal.
  5. Ganancia de peso: a mayor masa corporal, más sudoración.
  6. Telas de almohada no transpirables. La mayor parte del calor corporal escapa a través de la cabeza y los pies. Si la almohada no es transpirable, no seremos capaces de deshacernos del calor con la misma eficacia.
  7. El alcohol y las comidas picantes incrementan la temperatura corporal, por lo que no resulta aconsejable consumirlos antes de acostarse.

Problemas médicos que pueden causar sudoración nocturna

La sudoración nocturna puede ser un síntoma significativo. No debemos pasar por alto la sudoración extrema ni los cambios repentinos en la producción de sudor. Muchas enfermedades diferentes pueden estar detrás del problema. Para averiguar qué está pasando, se aconseja visitar al médico para una revisión completa. El médico solicitará una historia clínica completa (incluyendo información sobre viajes recientes) y realizará una serie de tests para averiguar si existe una enfermedad subyaciente.

  • La menopausia y perimenopausia. Los síntomas menopáusicos pueden comenzar años antes de la interrupción del ciclo menstrual. Otros cambios hormonales femeninos, como los causados por la pubertad y el embarazo, también pueden provocar sudoración nocturna.
  • Infecciones como tuberculosis, endocarditis (inflamación de las válvulas cardiacas), osteomielitis (en el interior de los huesos), abscesos e infección por HIV.
  • Cáncer. La sudoración nocturna puede ser un síntoma temprano de algunos tipos de cáncer, especialmente linfoma. Sin embargo, en estos casos la sudoración no suele ser el único síntoma, sino que normalmente aparecen otros como fiebre o pérdida de peso.
  • Hipoglucemia (bajo índice de azúcar en sangre).
  • Desórdenes hormonales, por ejemplo hipertiroidismo.
  • Afecciones neurológicas tales como ACV o neuropatía autónoma, aunque no son una de las causas más frecuentes.
  • Algunos medicamentos también pueden causar sudor nocturno. Entre ellos se encuentran los antidepresivos y otros medicamentos psiquiátricos, los compuestos hormonales y la medicación para reducir el nivel de glucosa en sangre. Los antipiréticos (por ejemplo, aspirina) también pueden causar sudores por la noche, así como cortisona, prednisona y prednisolona.

Consejos para controlar el exceso de sudor nocturno

Entre tanto, hay algunos consejos que puedes poner en práctica para hacer tus noches más confortables y controlar esa molesta sudoración nocturna.

Cuida la temperatura y la humedad ambiental en el momento del sueño

Como seguro que ya sabías, mantener tu habitación ventilada con una buena temperatura antes del sueño y durante el mismo es importantísimo para evitar pasar demasiado calor mientras duermes. Dejar abiertas (o casi) ventanas y puertas buscando las corrientes de aire puede ser una buena manera de hacerlo. Si tienes aire acondicionado o ventilador en tu habitación, activarlo con temporizador también puede ser una buena forma de mantener el ambiente fresco.

Usa la ropa de cama adecuada

Si duermes con alguien y nunca os ponéis de acuerdo sobre la temperatura ideal para irse a dormir, lo ideal es que busquéis soluciones intermedias. Una muy sencilla, por ejemplo, sería utilizar varias capas de sábanas y edredones más finos de lo habitual que os ayudarán a encontrar la temperatura ideal.

Evita la comida picante

Como decíamos antes, una mala digestión puede hacerte pasar una mala noche en cualquier época del año, pero si además de eso le añades el calor estival, la combinación puede ser explosiva. La comida picante, a pesar de no dar señales durante la ingesta, puede elevar tu temperatura corporal en el proceso digestivo. Así que tu cuerpo reaccionará sudando para controlarla y rebajarla.

El alcohol también puede hacer que sudes más

Aunque algunos piensan que tomar, por ejemplo, una copa de vino antes de irse a dormir puede ayudar a conciliar el sueño, algunos estudios apuntan a que dormir bajo los efectos del alcohol producen un sueño menos reparador y que, además, puede acabar provocando sudores nocturnos no muy agradables.

Prueba con remedios naturales

El té de salvia y el de agripalma, por ejemplo, pueden ser muy beneficiosos para evitar los sudores nocturnos de esta época del año. El té de salvia se utiliza como relajante, ayudando a controlar el estrés. El de agripalma, una hierba similar a la menta, puede ser muy beneficiosa para hacerte olvidar los nervios y mejorar tu sistema circulatorio.

Usa antitranspirantes eficaces como Perspirex

Por último, pero no menos importante, puedes probar a utilizar alguna de las soluciones contra el sudor excesivo de Perspirex que te ayudarán a disminuir tu nivel de sudoración hasta en un 40%.