Sudores nocturnos: todo lo que necesitas saber

August 9, 2021

Hombre tumbado en una cama sudando mientras duerme

Tener sudores nocturnos o despertar en mitad de la noche empapado en sudor es una situación más habitual de lo que imaginamos. Concretamente, “hasta un 34% de adultos pueden tener sudores nocturnos”, tal y como indica Salvador Álvarez Martín, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, del HC Marbella Intenational Hospital.

En este artículo conoceremos un poco más sobre la sudoración nocturna y hablaremos de las causas que pueden provocarla.

Diaforesis o hiperhidrosis nocturna

En la mayoría de ocasiones esta molestia, también conocida como diaforesis o hiperhidrosis nocturna, no se trata de nada grave, pero resulta una situación incómoda y que puede afectar a la calidad del descanso.

Por normal general, en la mayoría de casos la sudoración nocturna no está relacionada con un problema médico y suele estar causada por una temperatura excesivamente alta en la habitación, una ropa de cama inadecuada o que el pijama que llevamos es demasiado grueso. Si aún habiendo cambiado estos hábitos no logramos que el sudor disminuya, debemos acudir a nuestro médico de cabecera para averiguar las causas que lo provocan.

Causas de los sudores nocturnos

Como hemos comentado, en principio no tiene por qué ser nada preocupante, pero en determinados casos, puede ser reflejo de alguna enfermedad o patología, siempre que vayan acompañados de otros síntomas.

Algunas de las causas pueden ser las siguientes:

Por ansiedad

El sudor es un mecanismo del organismo destinado a regular nuestra temperatura corporal, pero las emociones pueden estimular su secreción. Por lo general, la ansiedad puede darse en cualquier momento del día, pero se agrava por la noche, ya que las personas que la padecen suelen tener pesadillas frecuentes y sueño irregular.

Mujer despierta durante la noche por tener ansiedad

Con un tratamiento adecuado estos sucesos se suelen reducir, pero podemos adoptar algunas rutinas para ayudar a que se produzcan con menor frecuencia:

  • Realizar alguna actividad física horas antes de acostarse para reducir el estrés.
  • Ducharse antes de ir a dormir favorece a la relajación.
  • Mantener la habitación con una temperatura ambiental adecuada (18º-20º).
  • Realizar ejercicios de relajación al meterse en la cama ayudará a conciliar el sueño.

Otras causas

Existen múltiples factores que favorecen a la sudoración nocturna, algunas de ellas:

  • La habitación no está a una temperatura adecuada.
  • Menopausia
  • Falta de agua: si estamos deshidratados, nuestra temperatura corporal será superior.
  • El colchón absorbe demasiado calor: la mayor parte del calor de nuestro cuerpo es retenido por el colchón. Por ello, durante las primeras horas podemos dormir sin problemas; más tarde, el colchón ya no puede absorber más calor y empezamos a sudar para reducir la temperatura corporal.
  • Ganancia de peso: a mayor masa corporal, más sudoración.
  • Telas de almohada no transpirables: la mayor parte del calor corporal escapa a través de la cabeza y los pies. Si la almohada no es transpirable, no seremos capaces de deshacernos del calor con la misma eficacia.
  • El alcohol y las comidas picantes incrementan la temperatura corporal.

Consejos y tratamientos para controlar el exceso de sudor nocturno

Entre tanto, hay algunos consejos que puedes poner en práctica para hacer tus noches más confortables y controlar esa molesta sudoración nocturna.

  • Cuida la temperatura y la humedad ambiental en el momento del sueño: mantener tu habitación ventilada con una buena temperatura antes del sueño y durante el mismo es importantísimo para evitar pasar demasiado calor mientras duermes. Dejar abiertas (o casi) ventanas y puertas buscando las corrientes de aire puede ser una buena manera de hacerlo. Si tienes aire acondicionado o ventilador en tu habitación, activarlo con temporizador también puede ser una buena forma de mantener el ambiente fresco.
  • Usa la ropa de cama adecuada: utilizar varias capas de sábanas y edredones más finos de lo habitual para ayudarte a ncontrar la temperatura ideal.
  • Evita la comida picante: Como decíamos antes, una mala digestión puede hacerte pasar una mala noche en cualquier época del año, pero si además de eso le añades el calor estival, la combinación puede ser explosiva. La comida picante, a pesar de no dar señales durante la ingesta, puede elevar tu temperatura corporal en el proceso digestivo.
  • El alcohol también puede hacer que sudes más: algunos estudios apuntan a que dormir bajo los efectos del alcohol producen un sueño menos reparador y que, además, puede acabar provocando sudores nocturnos no muy agradables.
  • Prueba con remedios naturales: el té de salvia y el de agripalma, por ejemplo, pueden ser muy beneficiosos. El té de salvia se utiliza como relajante, ayudando a controlar el estrés. El de agripalma, una hierba similar a la menta, puede ser muy beneficiosa para hacerte olvidar los nervios y mejorar tu sistema circulatorio.

Mujer con taza de té por la noche para dormir mejor

  • Usa antitranspirantes eficaces como Perspirex: puedes probar a utilizar alguna de las soluciones contra el sudor excesivo de Perspirex que te ayudarán a disminuir tu nivel de sudoración hasta en un 40%.

Sudores nocturnos en hombres

Los episodios de sudores por la noche suelen asociarse con desequilibrios hormonales en las mujeres, pero estos pueden ocurrir con la misma frecuencia en hombres.

Algunas causas más comunes:

  • La ansiedad y el estrés nos hacen sudar más.
  • Enfermedad del reflujo gastroesofágico: esto ocurre cuando el músculo que mantiene cerrado el esófago no funciona correctamente provocando ardor y acidez estomacal.
  • Algunos medicamentos también pueden causar sudor nocturno. Entre ellos se encuentran los antidepresivos y otros medicamentos psiquiátricos, los compuestos hormonales y la medicación para reducir el nivel de glucosa en sangre. Los antipiréticos (por ejemplo, aspirina) también pueden causar sudores por la noche, así como cortisona, prednisona y prednisolona.

Andropausia

La andropausia, también conocida como Síndrome de Deficiencia de Testosterona, se produce por una disminución de los niveles de testosterona en hombres desde los 40 hasta los 55 años.

Este cambio hormonal suele ir acompañado de otros síntomas como cambios repentinos de humor o inapetencia sexual, pero los sofocos y exceso de sudor también es uno de los principales.

Sudores nocturnos en mujeres

Aunque los sudores nocturnos en las mujeres suelen asociarse de manera directa con la menopausia, también puede ser síntoma de otras situaciones, como la adaptación del cuerpo a variaciones de temperatura o actuar como aviso de un malestar general. Otros cambios hormonales femeninos, como los causados por la pubertad y el embarazo, también pueden provocar sudoración nocturna.

Menopausia

Menopausia y sudoración excesiva son dos términos que suelen ir de la mano, y es que, ¿quién no ha oído hablar de sus sofocos? Los calores súbitos son un síntoma común de la menopausia, incluso suele manifestarse con mayor frecuencia antes de entrar en esta etapa, y se pueden dar en cualquier hora del día, aunque en la noche suelen ser un poco más intensos.

Aquí dejamos algunos consejos para combatir los sofocos.

Hiperhidrosis nocturna en niños

Hay niños que suelen sudar mucho mientras duermen y les puede llevar a mojar el pijama, las sábanas o el pelo, incluso cuando la temperatura ambiente es normal y no lleven un pijama grueso.

Esto puede deberse a varios factores:

  • Cambio de actividad: los niños suelen pasar de un estado de mucha actividad a dormir plácidamente. Este cambio repentino hace que, al reducirse la energía, aumente su temperatura corporal.
  • Cenar demasiado: si la cena ha sido abundante, la digestión provocará un aumento de su temperatura.
  • La ropa de cama: a veces, los cubrecolchones están hechos de materiales plásticos que impiden la transpiración, el exceso de mantas o edredones también favorece a la sudoración.