Técnicas de relajación para controlar el estrés

October 19, 2017

El estrés puede llegar a ser una constante en nuestro día a día si no ponemos remedio. El trabajo, la casa, el tráfico, las facturas… su origen es diverso y, dependiendo del tipo de ayuda que se reciba, podremos eliminarlo de nuestra vida o padecerlo sin remedio.

Cada vez que nos estresamos, nuestro cuerpo libera una serie de hormonas que nos elevan la presión arterial y el ritmo cardíaco. Las técnicas de relajación nos ayudan a controlar esta respuesta al estrés y, al ser tan variadas, debemos descubrir cuál de ellas nos funciona mejor.

Además de los nervios y la ansiedad que puede producirnos, el estrés conlleva otra serie de efectos que también contribuyen a que nos sintamos incómodos. El sudor en exceso es uno de ellos. Evita que el sudor se alíe con el estrés y plántale cara. Empleando Perspirex podrás controlar su aparición y centrarte en lo que realmente te produce estrés.

Técnicas sencillas para decir adiós al estrés

Cuando nos sentimos estresados, lo que más nos interesa es conseguir tranquilizarnos de la manera más rápida y eficaz posible. Para ellos existen varias técnicas y, depende de nosotros mismos que nos hagan mayor o menos efecto. Hay que practicarlas para lograr la perfección en las mismas y poder despedirnos del estrés.

Aprende a respirar

En la mayoría de los casos, concentrarnos en la manera en que respiramos ayuda mucho a controlar los nervios. Si le damos protagonismo a la respiración diafragmática conseguiremos reducir los niveles de estrés considerablemente en unos pocos minutos.

Para ello, túmbate sobre una superficie lisa o, si lo prefieres, siéntate recto sobre una silla. Pon una mano sobre tu pecho y otra sobre tu estómago y comprueba, con cada respiración, cuál de las dos zonas se mueve más. Si el pecho es el protagonista significará que estás respirando superficialmente, obteniendo poco oxígeno con cada inspiración.

Debes conseguir que sea tu abdomen el predominante en tus respiraciones para conseguir la calma. Inspira profundamente a través de la nariz y mantén el aire en el vientre lo máximo que puedas antes de exhalarlo lentamente. Repite estas respiraciones entre 3 y 5 minutos y comprobarás que tu nivel de estrés descenderá.

Medita

Si al tipo de respiraciones que acabamos de describir, le añades pensamientos con frases cortas y positivas que fortalezcan tu decisión de tranquilizarte, estarás aplicando una segunda técnica de relajación para disminuir los niveles de estrés.

Esta opción consiste en concentrarse, además de en la respiración, en un objetivo alcanzable rápidamente que nos lleve a un estado mucho más calmado. Repítete frases del tipo: estoy calmado, me relajo o me siento bien.

Descubre las bondades el mindfulness

Seguramente hayas oído la palabra mindfulness en infinidad de ocasiones. Es una técnica de relajación muy eficaz y rápida que puede ayudarte a reducir tus niveles de estrés. Consiste en centrarse en el aquí y ahora, dejando de lado pensamientos o situaciones hipotéticas o reales que nos alteran.

Lo puedes practicar en cualquier sitio y a cualquier hora. No tienes que hacer nada en especial, simplemente centrarte en el aquí y ahora y dejar de lado todo aquello que te incomoda.

Hay muchas técnicas de relajación para controlar el estrés pero estas tres que te proponemos son sencillas, rápidas, eficaces y muy fáciles de aprender. Ahora bien, si conoces alguna otra que a ti te funciones, ¿nos la cuentas?

El Tai-Chi

Originalmente el tai chi fue concebido como un arte marcial para la lucha cuerpo a cuerpo, pero este aspecto ha ido perdiendo importancia con los años. En la actualidad, y sobre todo en los países occidentales, el tai chi se entiende más como una práctica de tipo físico- espiritual. Se practica por sus beneficios para la salud y la relajación, ya que se le considera una especie de “meditación en movimiento”.

La base del tai chi son las “formas” o secuencias de movimientos que se suceden unas a otras de manera fluida y armónica (podéis ver un bonito ejemplo en el video). Estas secuencias imitan la lucha contra un enemigo imaginario. En una clase de tai chi, los alumnos practican estas formas en grupo y a la vez.

Algunos principios básicos del tai chi

  • Suavidad: los movimientos deben ejecutarse de manera natural, relajada, suelta y fluida. A diferencia de otras artes marciales, la fuerza empleada es mínima; en su lugar, se hace hincapié en la lentitud y la corrección.
  • Relajación corporal: sólo deben tensarse los músculos necesarios para ejecutar un movimiento determinado, mientras que que el resto permanece relajado.
  • Respiración: aunque existen variantes entre los diferentes estilo, ésta debe ser profunda y relajada. Al dirigirse a la zona abdominal en lugar de al torax, el ciclo de cada respiración es más largo y lento de lo habitual.
  • Concentración: los movimientos deben ejecutarse de manera consciente y atenta. El practicante debe repartir su atención entre su propio cuerpo y su entorno.

Pranayama

Una manera rápida de controlar nuestro estrés reside en aprender a controlar nuestra respiración. Siempre que respiremos de forma pausada, introduciendo en nuestro organismo todo el oxígeno que necesitamos en cada inspiración, conservaremos la calma y evitaremos todo tipo de malestar corporal. El Pranayama, ampliamente empleada en la práctica del Yoga, es una técnica de relajación que nos ayudará en esta singular tarea.

La respiración es una función fisiológica que, además de ser una actividad refleja básica, podemos controlar en nuestro beneficio. En Yoga, este control de la respiración se conoce como Pranayama, palabra compuesta originaria del sánscrito Prana o energía y Yama o controlar y expandir. La técnica en sí, como podéis imaginar, consiste en aprender a controlar el flujo esencial de aire a través de nuestro cuerpo.

Este control de las vías respiratorias revitaliza el cuerpo, ya que favorece el aumento de la capacidad pulmonar y la oxigenación del torrente sanguíneo. Pero eso no es todo, porque la técnica de relajación Pranayama, o “respirar con el todo”, nos ayuda a concentrarnos, serenarnos y conseguir el equilibrio físico y mental.

Si acudís a clases de Yoga y estáis estresadas, solicitad que os enseñen esta técnica. Pero si preferís aprender por vuestra cuenta, en Internet disponéis de muchos sitios donde encontrar los pasos a seguir para lograr aprender a ejercitaros en la técnica del Pranayama.

Esta técnica de relajación te puede ayudar a controlar los efectos secundarios del estrés como puede ser la sudoración excesiva y, combinado con un antitranspirante como Perspirex,  mantener a raya el sudor y el mal olor corporal.

Reiki

Teniendo en mente que nuestro cuerpo opera en función de parámetros físicos, emocionales y mentales que a su vez se ven influenciados por el medio ambiente y social que nos rodea, la técnica oriental del Reiki nos ayudará a la hora de mantener y mejorar nuestra salud de manera natural.

La práctica del Reiki se remonta a siglos atrás, aunque no fue hasta finales del siglo XIX cuando, a través del monje Mikao Usui, se ‘transformó’ en lo que conocemos hoy en día. El término Reiki proviene de dos palabras japonesas que significan; rei o “estado universal de la energía” y ki o “energía biomagnética del aura humana”.

Auspiciado bajo la teoría de que todo ser vivo irradia calor y energía, el Reiki consiste en restablecer el equilibrio energético del organismo mediante la canalización de la energía universal y la energía del individuo. Sus puntos de actuación son los chakras, centros energéticos cuya función es la de acumular, transformar y transmitir esta energía a los distintos órganos del cuerpo.

En toda sesión de Reiki hay un terapeuta encargado de redirigir la energía del “cosmos” o universo a las áreas anatómicas que nuestro cuerpo necesite, desde el propio corazón a la columna vertebral. Mediante esta canalización de energía se consigue aliviar el dolor, se transmite tranquilidad al paciente y se ‘cura’ el daño que sufrimos.

A pesar de no estar científicamente demostrado, lo que es un hecho es que tras diversas sesiones de relajación con Reiki se pueden llegar a eliminar problemas físicos como algunas alergias, problemas de artrosis, circulatorios… llegando a recuperar así el estado de bienestar natural de nuestro organismo.