¿Es normal tener sudores nocturnos durante la menopausia?

La menopausia trae consigo ciertos cambios al cuerpo femenino. Durante este periodo de transición, uno de los efectos más habituales y molestos para las mujeres son los sofocos y sudores nocturnos.

No todas las mujeres van a experimentar este fenómeno. Sin embargo, todos los especialistas coinciden en que padecer periodos de sudoración excesiva por la noche es uno de los síntomas de la menopausia que afecta a un mayor número de mujeres.

Los sudores nocturnos no es más que un exceso de sudor cuando dormimos. Sus causas pueden muy diversas, pero en el caso de la menopausia suele estar asociado a los cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer durante este periodo.

Sin embargo, las hormonas no son siempre las responsables de este fenómeno. Padecer estrés o tomar ciertos medicamentos también puede propiciar la aparición de este efecto tan molesto e indeseado.

Las mujeres que se ven afectadas por los sudores nocturnos durante la menopausia, refieren que se despiertan en mitad de la noche empapadas en sudor y con la ropa mojada. A ello se une la sensación sofocante y de ahogo que suele acompañar a este tipo de sudoración excesiva.

Todo tiene su explicación, la alteración de los niveles de estrógeno, son los causantes de que las mujeres experimenten brucos cambios de temperatura durante el periodo menopáusico.

La alteración de la producción de estrógeno afecta directamente al funcionamiento del hipotálamo, la zona cerebral que regula la temperatura corporal. Es bueno saber que, si además consumimos ciertas sustancias como la cafeína o el picante, acabamos favoreciendo la sudoración excesiva.

Es un alivio el hecho de que estos sofocos acaben por desaparecer con el paso del tiempo y que no a todas las mujeres afecta con la misma intensidad. Aunque por ello, no es menos cierto que un fenómeno tan molesto precisa de algún remedio para hacer que la circunstancia sea más llevable.

Es bueno que si se experimentan estos sudores asociados a la menopausia, se acuda al médico para que pueda proporcionarnos algunas soluciones que mejoren la calidad de vida.

Probablemente, el especialista comentará la necesidad de realizar una dieta libre de bebidas muy calientes, alcohol, cafeína y picantes, todos ellos elevadores de la temperatura corporal.

También puede recomendar la práctica de algún deporte moderado y métodos de relajación. Empieza a ser muy usual la receta de una terapia hormonal sustitutoria, que generalmente está compuesta por estrógeno y progestina.

Por nuestra parte, también recomendamos que, durante este periodo, se utilicen prendas de fibras naturales y holgadas, pijamas o camisones que sean ligeros y transpirables. La ropa de cama también debe ser la adecuada. No podemos olvidar que existen edredones para distintos niveles de temperatura. Podemos optar por uno más fino y con un nivel térmico más bajo.

Otra manera de conseguir cierto alivio es manteniendo una buena ventilación de la habitación en la que vayamos a dormir.

Por supuesto, durante la menopausia también se puede hacer uso de un buen antitranspirante como Perspirex. Los sudores nocturnos no desaparecerán hasta que los niveles hormonales de estrógeno se hayan regularizado nuevamente. Este proceso puede variar entre unos meses o varios años.

Sabiendo esto, contar con la ayuda de Perspirex puede aliviarnos considerablemente y ayudarnos a conseguir esa mejora de nuestra calidad de vida durante la menopausia.

Basta con una aplicación del producto cada 4 o 5 días para mantener el sudor a raya y disminuir esa sensación tan sofocante. No encontrarás un aliado mejor para padecer lo menos posible los sudores nocturnos durante la menopausia.

 

 

 

 

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